La primera mitad del año mostró mayor dinamismo, pero los últimos meses se han ralentizado. “Tuvimos un primer semestre con mayor crecimiento y un segundo semestre más lento debido a la alta base de comparación con 2023”, dijo Guillermo Rosales, presidente de la AMDA.
En septiembre hubo un punto de inflexión cuando el consumo interno retrocedió ligeramente. En ese mes, la venta de vehículos nuevos bajó un 1.45%, totalizando 116,543 unidades, según datos del Inegi y la AMDA. “Nuestro mercado aún se posiciona un 4.5% por debajo del nivel de 2016 y 1.8% por debajo de 2017”, detalla Vázquez.
A esta ralentización del crecimiento se le han atravesado varios baches. Uno de los más profundos ha sido la regularización de autos usados importados ilegalmente, conocidos como autos chocolate. Desde 2022, más de 2.5 millones de estos vehículos han sido legalizados.
Rosales advierte que esta medida golpea directamente las ventas de autos nuevos, sobre todo en los estados fronterizos. “Por ejemplo, Chihuahua registra una caída de más del 5% en la venta de autos nuevos, mientras el promedio nacional crece un 10%”, señala. Sinaloa también sufre, aunque aquí la inseguridad añade una capa más de complejidad.
Pero la regularización no es el único desafío. El peso mexicano, que había mostrado fortaleza, ha comenzado a perder terreno frente al dólar, elevando los costos para una industria que depende en gran medida de importaciones. Además, las amenazas de nuevos aranceles por parte de Estados Unidos, principal socio comercial de México, han añadido una nube más al horizonte de incertidumbre.
La producción y exportación van al alza
A diferencia de lo que ocurre con las ventas de vehículos, las cifras sugieren que 2024 será un año récord en términos de producción automotriz en México. Se espera superar la cifra histórica registrada en 2017, cuando se fabricaron 3.93 millones de unidades, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Los resultados de noviembre de 2024 refuerzan esta tendencia positiva. Durante ese mes, las plantas ensambladoras produjeron 351,535 vehículos, convirtiéndose en el noviembre más productivo desde que se tienen registros.
“Esto nos deja ver que, si todo sigue en diciembre como hasta ahora, 2024 va a cerrar con un récord histórico importante. El récord histórico que hemos tenido en producción fue en 2017 con 3,933,000 unidades y actualmente, al cierre de noviembre, estamos a solo 168,000 unidades de alcanzarlo. Esto es una gran noticia para la producción automotriz en México”, dijo Odracir Barquera, presidente de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA).
En cuanto a las exportaciones, también se proyecta un año excepcional. El récord actual se estableció en 2018 con 3.45 millones de unidades exportadas. Hasta noviembre de 2024, el acumulado se encuentra a solo 238,000 unidades de superar esta marca. “Como lo dijimos en producción, en exportación también se ve muy posible que este año 2024 sea el récord histórico de exportaciones que tenemos en México”, dijo Barquera.
Pese a este panorama alentador, distribuidores y fabricantes mantienen una postura de optimismo moderado. Las agencias cuentan con inventarios disponibles, las plantas operan cerca de su máxima capacidad y los consumidores han ido regresando progresivamente. Sin embargo, para que el mercado automotriz mexicano recupere sus niveles históricos se requiere más que una simple recuperación. Será necesaria una combinación de estabilidad económica, políticas públicas que respalden a la industria formal y un entorno menos incierto.