La coyuntura exige un aparato energético nacional resiliente y estable, en palabras del propio Pastorino, aunque alcanzar este objetivo parece un camino con altos y bajos más que una ruta completamente plana.
Un ejemplo de ello es lo ocurrido en Alemania, que hasta antes de la invasión rusa a Ucrania encontraba en ese país su principal fuente de suministro energético. Tras la ofensiva, los canales de distribución se cerraron, y la urgencia de encontrar nuevas fuentes de energía se volvió inmediata.
La dependencia energética no es favorable. Gunnar Schneider, jefe del departamento económico de la Embajada de Alemania en México, lo reconoce, al explicar que, tras los acontecimientos con Rusia, su país natal decidió apostar por la diversificación, un escenario en el que las energías renovables han sido protagonistas, incluso la energía solar, “aunque no parezca tan buena idea”, sostiene.
A pesar de la situación, Alemania no ha dejado de lado sus planes de descarbonización. Cumplir con estos objetivos ha sido un punto crucial en su estrategia nacional. “Hicimos un plan y decidimos que en 2045 queríamos ser un país neutro en cuanto a emisiones de CO2. ¿Cómo llegamos ahí? Empezamos a trabajar en diferentes ámbitos y con distintas metas. Hoy en día tenemos aproximadamente el 60% de la electricidad proveniente de energías renovables, porque es algo que debemos tener; es un tema de seguridad energética, porque la industria necesita electricidad”, afirmó durante su participación en Energy Talks.
En México ya no hay cabida para las incógnitas. Tanto el sector público como el privado saben lo que deben hacer, por lo que ahora solo resta tomar las medidas necesarias para que los planes comiencen a materializarse.
“Las hojas de ruta están, pero la clave está en llevarlas a la práctica. De nuevo, desde la tecnología. Si se avanza hacia una matriz sustentable con un mayor porcentaje de energías renovables, con un buen respaldo de backup y con una red de transmisión resiliente, esto se puede lograr, y hay ejemplos en todos lados”, sostiene Pastorino.