La autonomía se convierte en la nueva obsesión del sector automotriz
El CES 2026 muestra a una industria automotriz más enfocada en autonomía, seguridad y asistencia al manejo, mientras la electrificación pierde centralidad frente a otros desarrollos tecnológicos.
LAS VEGAS, NEVADA.- El pabellón de movilidad del CES 2026 no ofrece una respuesta única sobre el futuro del transporte, sino un mosaico de señales sobre hacia dónde se está moviendo la industria. Desde ese espacio, la automotriz global parece menos concentrada en una ruptura inmediata y más enfocada en redefinir, de forma gradual, cómo se moverán las personas en los próximos años.
En ese pabellón, el mensaje es que el futuro de la movilidad no se construye únicamente sobre vehículos eléctricos, sino sobre sistemas de autonomía, asistentes inteligentes y soluciones que buscan quitarle fricción —y esfuerzo humano— a la experiencia de desplazarse, tanto en la ciudad como en entornos industriales.
El contexto importa. El CES 2026 es un evento que rebasa cualquier lógica convencional de exhibición. No cabe en un solo edificio, se extiende por varios pisos, auditorios y hoteles de Las Vegas, obligando a los asistentes a decidir qué futuro quieren mirar y cuál dejar pasar.
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La magnitud del evento convierte el recorrido en una experiencia física. Hay al menos seis áreas temáticas por visitar y la distancia entre ellas es tal que incluso el traslado se resuelve con tecnología: automóviles Tesla habilitados para mover a los asistentes de un piso a otro o de un recinto a otro.
Ese movimiento constante funciona como metáfora. En el CES, la movilidad no solo se discute, se practica. La ciudad se transforma durante unos días en un laboratorio urbano donde convivien prototipos, servicios activos y soluciones que ya operan fuera del discurso.
El pabellón de movilidad concentra buena parte de esa narrativa. Allí se reúnen marcas consolidadas y compañías poco conocidas fuera de sus mercados de origen, muchas de ellas con propuestas que aún no llegan a países como México, pero que buscan marcar el ritmo de la conversación global.
El ambiente también revela un cambio de eje. La presencia de visitantes asiáticos es dominante, tanto en los stands como en los pasillos, reforzando la idea de que el liderazgo tecnológico en movilidad se disputa cada vez más fuera de los mercados tradicionales de Occidente.
Algunas exhibiciones generan una expectativa que va más allá del producto. El stand de Hyundai, por ejemplo, obliga a hacer filas que superan la media hora para ingresar. Desde el exterior, nada se ve. La experiencia se administra como un activo estratégico.
Pero más allá del espectáculo, el fondo es consistente. La industria automotriz parece haber entendido que, por ahora, el consumidor no solo busca qué energía impulsa al vehículo, sino qué tan autónomo, seguro y cómodo puede ser durante el trayecto.
Robotaxis avanzan
En ese contexto aparecen los vehículos autónomos pensados para trayectos cortos y personalizados, donde el acto de conducir deja de ser una habilidad necesaria y se transforma en una función delegada a la inteligencia artificial.
Tensor es uno de los ejemplos más llamativos del pabellón. La compañía estadounidense de IA presentó el que define como el primer Robocar personal del mundo, un vehículo eléctrico y autónomo que funciona como asistente personal de movilidad.
La interacción rompe con la lógica tradicional del automóvil. Desde el teléfono móvil, el usuario puede llamar al vehículo mediante comandos de voz, indicar el destino y dejar que el sistema se encargue del trayecto completo, incluida la búsqueda de estacionamiento al llegar.
El Robocar de Tensor fue presentado oficialmente en el CES 2026 y la empresa prevé iniciar su comercialización en el transcurso de este año o a inicios de 2027, apostando a un mercado dispuesto a ceder el control del volante.
Tensor, el primer robocar con inteligencia artificial.(Diana Gante)
La autonomía total también aparece en formato de servicio. Zoox, un robotaxi que ya opera en Las Vegas, muestra una versión más cercana a la movilidad urbana cotidiana, con vehículos diseñados para transportar hasta cuatro pasajeros sin conductor.
El servicio planea expandirse a ciudades como Miami y San Francisco. Sus unidades están diseñadas para maniobrar en entornos complejos, realizar recogidas en aceras estrechas y operar con precisión en vialidades congestionadas.
El diseño responde a la operación. Las puertas laterales, similares a las del metro, buscan agilizar ascensos y descensos en zonas concurridas. Al inicio, los viajes son gratuitos y el acceso se realiza mediante una aplicación, replicando el modelo de plataformas ya conocidas.
Zoox es un robotaxi autónomo hasta para 4 personas.(Diana Gante)
Aviación inteligente
La movilidad autónoma no se limita al transporte de personas. En el CES también se presentan soluciones para industrias donde el movimiento es crítico, como la aviación.
Oshkosh Aerotech exhibe vehículos autónomos capaces de realizar tareas terrestres en aeropuertos: carga y descarga de equipaje, apoyo en la carga de combustible, remolque de aeronaves y señalización en pista.
Estas soluciones buscan optimizar operaciones de aeropuertos, aerolíneas y operadores en tierra, así como actividades aéreas del ejército, colocando la autonomía como una herramienta de eficiencia más que como una promesa futurista.
Oshkosh Aerotech ofrece diversos vehículos autónomos para aviación.(Diana Gante)
Apuesta tecnológica
Desde una lectura estratégica, el CES 2026 también deja ver ajustes en las prioridades del sector. Miguel Elizalde, fundador de la consultora Mobility Sustainable, observa una desaceleración en la narrativa de la electromovilidad.
“Va a seguir avanzando aunque no al mismo ritmo, eso quiere decir que la transición va a tardar un poco más por diferentes factores como los cambios de polìticas públicas y los incentivos que ya no se otorgarán, entonces ahora van a convivir más tecnologías, desde el vehículo de combustión interna hasta el cero carbono”, aseguró.
En ese sentido, el pabellón de movilidad no exhibe una ruptura, sino una convivencia. “Lo que vemos en este evento es no mucha presentación de nuevas tecnologías, pero sí un enfoque más en aspectos de autonomía de conducción y mucho tema de enfoque en seguridad vial, es una tecnología que avanza con mayor integración a los autos que los hacen más eficientes y en su momento serán más competitivos y una comercialización mayor que van a compensar la falta de incentivos en ciertos países”, puntualizó.