La combinación de patrimonio, oferta gastronómica y conectividad convierte al Centro en una alternativa estratégica frente a otras zonas tradicionales de hospedaje. A esto se añade una amplia oferta hotelera, con marcas como Fiesta Inn, One Hotels, City Express y Hilton, que ofrecen opciones de lujo, boutique y negocios.
Enrique Calderón comenta que el Centro Histórico se ha convertido en un detonante del turismo. “Seguimos en esta tendencia: mientras más turismo llevamos a zonas que alguna vez estuvieron muy abandonadas, se genera mucho bienestar”, declara.
El directivo explica que, con el aumento del turismo en la zona, se activa una cadena de impacto positivo en comercios y servicios, como los guías turísticos. Estos cambios elevan la demanda hotelera, que, por ejemplo, para Grupo Posadas pasó de 20% a 80% en temporada navideña. “El Centro se ve más bonito, hay cada vez más inversión y sube de nivel; la oferta está creciendo y también la demanda”, añade Calderón.
En los últimos cinco años, el Centro Histórico y zonas cercanas como Paseo de la Reforma han experimentado una transformación integral más allá de la rehabilitación de calles, con una inversión superior a 1,200 millones de pesos, enfocada en el tránsito peatonal, mejora de infraestructura, iluminación LED y seguridad.
Entre las acciones de mejora del entorno urbano destacan la rehabilitación de fachadas y áreas verdes, que contemplan la intervención de edificios históricos, mantenimiento de jardineras y restauración de plazas emblemáticas como Plaza Zarco.