El día que Emilio Azcárraga compró al Club América a Jarritos
Hoy, el Club América es un reconocido equipo deportivo en México, además de una marca completa, pero no siempre fue así.
Al inicio de la década de 1950, el club tuvo una serie de crisis, tanto en la cancha como en las finanzas. Pese a la situación, el equipo mostró mejor desempeño en las siguientes temporadas y comenzó a tener más notoriedad por su rivalidad con el Deportivo Guadalajara. Isaac Bessudo, líder de la refresquera Jarritos, era dueño del equipo.
Por su parte, Emilio Azcárraga Milmo, apodado como “El Tigre”, encabezaba el Telesistema Mexicano, la antecesora de Televisa, y ya transmitía los partidos del balompié, como el Campeonato Panamericano de 1956. En esa época, Azcárraga se dio cuenta que este deporte tenía potencial para los negocios, y miró al América para iniciar su incursión en el ramo.
Ambos empresarios tenían una relación de negocios, debido a los patrocinios que tenía Jarritos en la radio y la televisora.
De acuerdo con un reportaje realizado por ESPN, el 1 de mayo de 1959, Isaac Bessudo acordó vender el América a Azcárraga por la cantidad de 425,000 pesos. La transacción fue pactada en una sola hoja, con lenguaje coloquial.
Según ESPN, las condiciones eran entregar el club libre de todo gravamen y responsabilidad, junto con las acciones, contratos, cartas de los jugadores, y todo lo que de hecho y por derecho le pertenezca al equipo.
La cantidad ofrecida equivalía aproximadamente seis Cadillac de último modelo, de 71,000 pesos.
La venta oficial fue el 22 de julio de 1959 , cuando se disputaba el campeonato de la Liga 1959-60. “Bessudo llamó a los jugadores y al entrenador Fernando Marcos y los reunió en el restaurante El Gallito, en Insurgentes Sur. Luego de comer, presentó al nuevo dueño del equipo”, señala.
Las primeras palabras de Azcárraga hacia el club fueron: “Yo no sé nada de futbol, pero sí sé de negocios y voy a convertir al América en un negocio bien administrado y redituable”. Y lo cumplió.