“Nuestras inversiones tienen un retorno estimado de tres a cinco años si todo sale bien; pero cuando las devoluciones de IVA no llegan en tiempo y forma, ese periodo puede extenderse hasta 10 o incluso 15 años”, advirtió a Expansión Alejandra Valdez, responsable institucional de la ANPROD en una entrevista reciente.
La nueva política de incentivos permite acceder a un crédito fiscal contra el ISR equivalente hasta un 30% del gasto aplicado en territorio nacional, con un tope de 40 millones de pesos por proyecto.
“México no puede aspirar a ser potencia audiovisual si deja fuera al doblaje. No se trata solo de cultura, sino de una industria que genera empleo, inversión y valor para el país”, aseguró en un comunicado de prensa la organización que agrupa a 43 estudios en el país.
La falta incentivos fiscales limita su capacidad de crecimiento y modernización de los estudios a nivel tecnológico para captar más proyectos de doblaje de las grandes empresas de entretenimiento.
Además, dice la ANPROD, genera una desventaja estructural que impacta directamente en la competitividad de los estudios mexicanos frente a otros mercados y vulnera a más de 10,000 personas que dependen de esta industria —entre actores de voz, directores, ingenieros, técnicos, entre otros—.
En la actualidad las empresas de streaming como Netflix, HBO, Disney y Prime Video, demandan mayores contenidos doblados en el idioma español debido a que las audiencias prefieren mirar una programación en esa lengua.