Estos cambios de hábitos se insertan en un contexto en donde la hiperconectividad ha privilegiado la inmediatez y un estilo de vida acelerado, dejando poca cabida a las llamadas por teléfono que antes, incluso, duraban horas.
Además, el desarrollo tecnológico ha impulsado nuevas formas de comunicación, como la aplicación de mensajería instantánea Whatsapp, que es muy popular entre las nuevas generaciones. Esta aplicación ha hecho que la comunicación vía mensaje sea cada vez más inmediata y limitada en términos de caracteres.
Los nuevos hábitos de consumo de los usuarios no solo impactan a nivel social, también al negocio. Las empresas de conectividad como AT&T, Telcel, Telefónica se han visto obligadas a integrar en su catálogo planes y ofertas de recarga con mayores volúmenes de megabytes e incluso ilimitados con la finalidad de retener a su base de clientes.
Por ejemplo, Telcel cuenta el Plan Libre que ofrece datos ilimitados, así como AT&T con su modelo Ármalo, una modalidad en la que los consumidores pueden personalizar la cantidad GB que consumirán durante un mes.
La integración de esta estrategia también responde a la competencia que ya significan los Operadores Móviles Virtuales (OMV) como Bait que ofrecen tarifas más asequibles con mayores bolsas de datos respecto a las empresas móviles tradicionales.
Alojar la cartera de usuarios en Altán, la principal red mayorista de telecomunicaciones, permite a los Operadores Móviles Virtuales habilitar tarifas hasta 30% más económicas en comparación con las de operadores tradicionales como Telcel, según datos de Selectra. Pero para las empresas tradicionales es más complejo.