Este diagnóstico se enmarca en una relación de largo aliento entre Carlos Slim y el entorno político estadounidense, particularmente con el presidente de Donald Trump, marcada por encuentros, inversiones y tensiones públicas.
La presencia del empresario mexicano en Estados Unidos ha sido recurrente en distintos momentos políticos clave, incluyendo su participación en eventos vinculados a la investidura del mandatario republicano en su regreso a la presidencia, donde también asistieron empresarios y figuras políticas mexicanas.
La estrategia comercial del gobierno estadounidense ha reforzado el uso de aranceles como herramienta de política industrial. En el último año, la administración de Trump ha impulsado gravámenes de 25% a la industria automotriz y de 50% al acero, con el objetivo de reducir importaciones y estimular la producción local.
Slim vincula la política de aranceles con la deuda estadounidense
Slim vinculó estas medidas con el entorno fiscal de Estados Unidos, caracterizado por un alto nivel de deuda.
“La deuda es de las más grandes, pero no solamente de las más grandes, sino que es creciente. Entonces el Presidente Trump de repente está apretando por eso con los aranceles, etcétera, para que el americano no importe bienes, lo que está buscando es que se importe menos y se exporte más”, dijo el también presidente honorario de América Móvil.
El empresario estimó que la deuda estadounidense ronda los 40 trillones de dólares, un nivel que condiciona las decisiones de política económica y comercial.
Más allá del plano político, Slim mantiene una presencia relevante en la economía estadounidense a través de inversiones en medios, construcción e infraestructura. Su participación en The New York Times se consolidó tras una inversión de 250 millones de dólares durante la crisis de 2008, llegando a elevar su participación al 17% de las acciones Tipo A en 2015, antes de reducir su exposición posteriormente.
En la industria de materiales, sus operaciones también han tenido movimientos recientes, como la venta de Giant Cement Holding a Heidelberg Materials por 600 millones de dólares, mientras que Elementia mantiene presencia en el mercado estadounidense de construcción con desempeño positivo en ventas.
En telecomunicaciones, América Móvil ha enfrentado escrutinio regulatorio en Estados Unidos, incluyendo investigaciones de la FCC relacionadas con infraestructura de cable submarino, lo que ha mantenido bajo observación su operación en ese mercado.