Esta conexión entre fanáticos y franquicias da un empuje al sector, que alcanzará un valor de 41.700 millones de dólares en 2026 y llegará a 77,200 millones de dólares en 2033, proyecta Grand View Research.
La respuesta del público también se refleja en categorías como los gashapon, las tradicionales máquinas japonesas de cápsulas coleccionables que comenzaron a expandirse en México durante los últimos dos años. “Empezamos con una prueba pequeña en centros comerciales y cines, y ahora no nos dábamos abasto. Empezamos a traer más máquinas porque la recepción de la gente ha sido espectacular”, comenta el directivo.
Marcar tendencias hacia 2030
Bandai Namco busca participar de forma más activa en la construcción de las próximas tendencias de consumo alrededor del anime y la cultura pop japonesa. “No somos un equipo que sigue las tendencias. Lo que intentamos lograr es que nosotros vayamos trazando las tendencias”, afirmó Muratalla.
La compañía trabaja en una estrategia de largo plazo que contempla nuevas franquicias, experiencias y categorías para fortalecer la presencia del anime en México y América Latina durante los próximos años. “Tenemos ya un plan para 2030. Ya estamos sentando los cimientos para trazar las tendencias de los siguientes diez años en cuanto a la cultura pop”, adelantó.
Entre los segmentos con mayor potencial, la empresa identifica oportunidades en géneros como los mechas, el universo de Gundam, las producciones vinculadas con Godzilla y el tokusatsu, categorías que buscan ganar una presencia más amplia dentro de las audiencias latinoamericanas.
En México, Bandai Namco distribuye sus productos a través de autoservicios, tiendas departamentales, especializadas, comercios independientes y plataformas de comercio electrónico. Mientras las categorías de niños y preescolar concentran los mayores volúmenes de venta, las líneas enfocadas en consumidores adultos, como coleccionables y figuras de anime, destacan por sus tasas de crecimiento, apoyadas por una mayor adopción de la cultura pop japonesa entre los consumidores.
“En el ciclo de vida del anime en México y en Latinoamérica lo veo que apenas está subiendo, apenas está en crecimiento y hay muchísimo más por venir”, declara Muratalla.