Más competencia, tarifas más bajas
La reducción en el gasto de los usuarios también está relacionada con la creciente competencia dentro del sector. De acuerdo con Farca, la consolidación de los Operadores Móviles Virtuales (OMV) ha impulsado una disminución de las tarifas al ofrecer mayores bolsas de datos a un menor costo.
Esta estrategia se sustenta en las sinergias que mantienen con Altán Redes, las cuales les permiten pagar menores montos por el acceso a la red. En contraste, operadores como Telcel y AT&T cuentan con bandas de espectro propias, lo que les deja menores márgenes para subsidiar tarifas.
Datos del extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones muestran que los usuarios obtienen hoy más datos por un menor precio. Por ejemplo, por un consumo inferior a un GB se pagaban hasta 649 pesos en 2016, mientras que en 2023 el costo se redujo a apenas 150 pesos.
La diferencia también es visible en las recargas. Por 50 pesos, Bait ofrece 10,000 MB, mientras que Telcel entrega apenas 400 MB por el mismo monto.
Ante la competencia de los OMV, los operadores tradicionales se han visto obligados a replicar este modelo de precios mediante planes más accesibles para retener y atraer clientes. No obstante, esta dinámica también genera nuevas presiones financieras para la industria.
De acuerdo con Farca, aunque las promociones y paquetes de menor costo permiten captar y fidelizar usuarios, también reducen los recursos disponibles para financiar la modernización y expansión de las redes en un entorno en el que la demanda de capacidad y velocidad continúa creciendo.
La presión financiera tiene como consecuencia una limitación para el ritmo de inversión en infraestructura y mantiene a las redes del país rezagadas frente a la media internacional.
“Lo que les queda a las empresa es diversificar sus fuentes de ingresos mediante nuevos servicios y nichos de negocio que compensen el menor gasto de los usuarios y a su vez les permitan sostener las inversiones que requerirán para la siguiente generación que es 6G”, aseguró el especialista.
La industria enfrenta un escenario en el que el consumo de datos crece, mientras el ingreso promedio por usuario tiene una tendencia a la baja. En ese contexto, para los operadores, el desafío será encontrar un modelo de negocio que les permita financiar la modernización de sus redes sin trasladar mayores costos a los consumidores.