Peñoles explicó en su solicitud de petición ante el extinto Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), pero que finalmente fue aprobada por CRT, que con al ser un grupo minero metalúrgico con operaciones integradas para la exploración, extracción, fundición y afinación de metales no ferrosos y la elaboración de productos químicos, resulta primordial garantizar la integridad física de sus trabajadores e instalaciones, a través de comunicaciones asociadas con la minería.
Para ello, pretende implementar una red de radiocomunicación con la banda de VHF para comunicar diversas áreas al interior de la mina, a través de un sistema Leaky Feeder, así como desarrollar comunicaciones en áreas de operación en superficie y otras instalaciones.
El sistema Leaky Feeder es una tecnología de radiocomunicación que permite garantizar la cobertura de voz y datos en minas subterráneas, donde las señales de radio convencionales no logran propagarse debido a la profundidad y a la compleja infraestructura de túneles.
El sistema utiliza un cable coaxial especial, denominado como cable radiante, que actúa como una antena capaz de permitir la comunicación permanente entre trabajadores, maquinaria y centros de control. Su relevancia radica en que fortalece la seguridad de las operaciones al facilitar la coordinación en tiempo real, la respuesta ante emergencias y el monitoreo de las actividades mineras.
La minería es considerada una de las actividades industriales de mayor riesgo debido a que gran parte de sus operaciones se desarrollan en el subsuelo, donde los trabajadores están expuestos a derrumbes, explosiones, acumulación de gases, inundaciones, fallas estructurales y condiciones de visibilidad y ventilación limitadas. Por ejemplo, hace cuatro años, hubo un accidente en una mina de carbón en Coahuila que dejó a 10 mineros atrapados.
Hasta ahora, la empresa ya ha incorporado redes de radiocomunicación en municipios de Santiago Papasquiaro, Durango; Guadalupe y Calvo, Chihuahua; Caborca, Sonora, y Fresnillo, Zacatecas en la misma banda de frecuencia. Con la nueva autorización la empresa refuerza y expande su sistema de radiocomunicación bajo el mismo estándar técnico, algo que es común en industrias críticas como minería, energía o transporte.