La apuesta responde a un problema estructural del sector. Aunque la construcción representa cerca del 7% del Producto Interno Bruto (PIB) mexicano, miles de pequeñas y medianas constructoras enfrentan dificultades para acceder a crédito debido a la falta de historial financiero bajo los criterios tradicionales.
“Cada operación en Mango construye historial, y el historial abre crédito a quien el sistema no sabía medir”, dijo en un comunicado Sergio Angelini, CEO y cofundador de la compañía.
Actualmente la plataforma trabaja con más de 230 distribuidores y constructoras, ha facilitado operaciones por más de 16 millones de dólares y reporta un crecimiento de 762% durante los últimos doce meses.
A diferencia de un buró de crédito tradicional, Mango genera información a partir del comportamiento operativo de las empresas. La plataforma cruza datos sobre compras de materiales, pagos y avance de proyectos para construir indicadores que permitan evaluar el riesgo crediticio de compañías que hoy son prácticamente invisibles para el sistema financiero.
La empresa estima que la brecha de financiamiento para las pequeñas y medianas empresas en México supera los 160,000 millones de dólares, siendo el sector constructor uno de los más afectados debido a la naturaleza de sus flujos de efectivo y la ausencia de información especializada para evaluar su desempeño.
Con los recursos obtenidos, Mango fortalecerá sus capacidades de análisis de datos, ampliará su portafolio de productos financieros y expandirá operaciones en México y América Latina. Además, prevé incrementar 44% su plantilla laboral durante los próximos nueve meses y lanzar cuatro nuevos productos financieros.
El anuncio coincide con una nueva etapa del capital de riesgo en México. Tras el auge de los neobancos y las plataformas de pagos, los inversionistas comienzan a privilegiar fintech que construyen ventajas competitivas mediante datos propietarios, capaces de desarrollar modelos de crédito más precisos que los de la banca tradicional.
Para Mango, ese activo está en la información que genera cada operación dentro de la cadena de suministro de la construcción, un historial que busca convertirse en la infraestructura financiera de un sector que hasta ahora había permanecido desatendido.