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Conectividad para el Bienestar enfrenta falta de recursos para mantener conectados a millones de mexicanos

La falta de recursos llevó al programa a cancelar 2.2 millones de líneas y a solicitar presupuesto adicional a Hacienda. Pese a ello, el futuro del proyecto permanece incierto.
Tres tajertas SIM telefónicas de color vino y blanco que forman parte del diseño del programa Conectividad para el Bienestar
Promtel tuvo que solicitar recursos económicos adicionales a Hacienda y a la SICT para evitar interrupciones en la provisión del servicio. (Internetbienestarmex/Facebook)

El programa Conectividad para el Bienestar, uno de los proyectos del gobierno federal para reducir la brecha digital entre la población de zonas de atención prioritaria, enfrenta limitaciones presupuestarias que ponen en riesgo la continuidad del servicio.

El proyecto, que contempla la entrega gratuita de tarjetas SIM con internet, redes sociales, minutos para llamadas y mensajes SMS, conectó a 3,028,665 usuarios entre 2024 y 2025, con una inversión acumulada de 2,759 millones de pesos, de acuerdo con el informe de ejecución del proyecto, del cual Expansión tiene copia.

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El programa es liderado por el Organismo Promotor de Inversiones en Telecomunicaciones (Promtel), con la participación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) como proveedor del servicio. La Secretaría del Bienestar se encarga de distribuir las tarjetas SIM, mientras que la Coordinación de Estrategia Digital Nacional (CEDN) aloja la información relacionada con el proyecto.

El problema financiero comenzó a agudizarse durante el segundo semestre de 2025. Ante la falta de recursos suficientes, Promtel canceló 2,222,000 líneas que no habían registrado actividad durante 90 días, una medida que permitió liberar recursos para mantener el servicio de los usuarios que continuaban utilizando sus líneas.

La estrategia, no obstante, no resolvió por completo la presión presupuestaria. El 19 de octubre de 2025 los recursos destinados al programa se agotaron, de acuerdo con el informe.

El presupuesto no alcanzó

Ante la falta de recursos, Promtel realizó gestiones para obtener presupuesto adicional ante la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la Secretaría de Hacienda.

El intento no tuvo éxito. “Las solicitudes de capital adicional no fueron autorizadas”, señala el informe de ejecución.

La falta de presupuesto llevó al programa a depender de una solución alternativa para evitar la interrupción del servicio para los beneficiarios que permanecían activos. CFE asumió los costos operativos, con lo que fue posible mantener la conectividad hasta diciembre de 2025.

El documento, sin embargo, no precisa cuánto dinero adicional destinó CFE para mantener la operación durante ese periodo.

El episodio llevó a Promtel a plantear una recomendación para futuras etapas del proyecto. El informe señala la necesidad de que el programa contemple presupuestos específicos desde su diseño, con el objetivo de evitar problemas que comprometan su continuidad operativa.

Pese a ello, el futuro del proyecto permanece incierto. Las partidas presupuestales de Promtel y CFE Telecomunicaciones no desglosaron el monto destinado específicamente a Conectividad para el Bienestar.

Para 2027, la Secretaría de Hacienda propuso para Promtel un presupuesto de 323 millones 210,000 pesos, un aumento de 15.4% en términos reales. En contraste, para CFE Telecomunicaciones plantea un recorte de 93.2% en términos reales, lo que añade incertidumbre sobre los recursos disponibles para mantener el esquema de conectividad.

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Un programa que nació junto con la nueva estrategia de CFE

Conectividad para el Bienestar surgió en febrero de 2024 , cuatro días después de que el entonces Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) modificara el título de concesión de CFE para permitirle prestar servicios de telefonía e internet de forma gratuita.

El programa fue diseñado para entregar tarjetas SIM sin costo a personas que viven en zonas de atención prioritaria y a beneficiarios de programas sociales, de acuerdo con los lineamientos establecidos mediante decreto.

El paquete contempla, por cada periodo mensual renovable hasta por 12 meses, 5 GB de navegación, datos para redes sociales, 1,500 minutos de telefonía celular, 500 mensajes SMS y la posibilidad de compartir internet mediante hotspot.

El esquema colocó al programa como una de las herramientas del gobierno para ampliar el acceso a servicios de telecomunicaciones entre sectores de la población que enfrentan mayores barreras económicas o de cobertura.

Pero la experiencia de 2025 muestra que el reto no termina con la incorporación de usuarios. Mantener millones de líneas activas implica contar con recursos suficientes para financiar el servicio de manera sostenida.

La continuidad del servicio

El futuro de Conectividad para el Bienestar tampoco está definido para los más de tres millones de usuarios que fueron conectados durante 2024 y 2025.

Expansión solicitó a Promtel información sobre el estatus actual del programa, pero el organismo no había proporcionado información hasta la publicación de este texto. CFE, por su parte, aseguró que ya no es proveedor de Conectividad para el Bienestar.

La falta de claridad sobre la continuidad del programa ocurre mientras Promtel y CFE atraviesan cambios en sus estructuras y responsabilidades. Promtel ha incorporado nuevas facultades relacionadas con los sectores satelital y espacial, mientras que CFE ha registrado cambios en el liderazgo de su proyecto de internet para Todos.

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Para Jorge Moreno Loza, abogado especialista en telecomunicaciones, estos elementos generan dudas sobre la viabilidad y el propósito del programa, particularmente porque considera que existe una duplicación con la infraestructura y los objetivos de internet para Todos de CFE.

El especialista también ha cuestionado que la política pública se concentre en ampliar la cobertura sin definir con claridad cómo utilizar la conectividad para generar beneficios económicos y sociales.

“Más allá de ampliar la cobertura de internet, la administración debería enfocarse en trazar una hoja de ruta clara hacia una digitalización útil de sectores como la agricultura, la pesca, pero se han enfocado en cómo controlar a los proveedores y concesionarios (de la industria)”, lamentó.

Conectividad, un reto que también requiere presupuesto

México todavía enfrenta una brecha importante en el acceso a internet. 13.9% de la población no tenía acceso a este servicio en 2024, de acuerdo con datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH).

La cobertura es una de las barreras, pero el costo también determina la posibilidad de que una persona pueda conectarse y, sobre todo, permanecer conectada.

Conectividad para el Bienestar muestra esta segunda dimensión del problema. El gobierno logró incorporar a más de tres millones de usuarios a un esquema de acceso gratuito, pero durante el segundo año de operación los recursos previstos no fueron suficientes para mantener todas las líneas activas.

El recorte de líneas inactivas y la absorción temporal de costos por parte de CFE evitaron una interrupción del servicio en 2025, pero también dejaron una lección para el diseño de futuras políticas públicas de conectividad.

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