Publicidad
Revista Digital
Publicidad

Viasat enfrenta a Starlink con satélites para ampliar conectividad y entrar al negocio de centros de datos espaciales

La compañía estadounidense puso en operación el ViaSat-3 F2 para ampliar su conectividad en América y desarrollar nuevas aplicaciones para centros de datos espaciales.
Un satélite orbitando la tierra
En la actualidad, la IA demanda mayores Centros de Datos para gestionar grandes volúmenes de datos y operar servicios a gran escala. (Agencia Espacial Mexicana/Facebook)

La expansión de la inteligencia artificial está abriendo un nuevo frente para las empresas de conectividad. Viasat busca aprovecharlo con el lanzamiento del ViaSat-3 F2, un satélite que no solo ampliará su capacidad para ofrecer internet en América, sino que incorpora tecnologías relacionadas con dos de los principales retos de los Data Centers espaciales la generación de energía y la disipación térmica.

El nuevo satélite permitirá a la compañía atender una mayor demanda de conectividad en industrias como la aviación y los corredores marítimos, además de ampliar sus servicios para hogares y para operaciones gubernamentales y de defensa. Al mismo tiempo, Viasat pretende utilizar los avances tecnológicos del equipo como parte de una estrategia para participar en un mercado que comienza a desarrollarse alrededor de la infraestructura de cómputo en órbita.

Publicidad

La expansión de la inteligencia artificial está abriendo un nuevo frente para las empresas de conectividad. Viasat busca aprovecharlo con el lanzamiento del ViaSat-3 F2, un satélite que no solo ampliará su capacidad para ofrecer internet en América, sino que incorpora tecnologías relacionadas con dos de los principales retos de los centros de datos espaciales, la generación de energía y la disipación térmica.

“El satélite fortalece la capacidad de Viasat para ofrecer servicios avanzados de conectividad donde la demanda crece con mayor rapidez, al tiempo que abre nuevas oportunidades de crecimiento en mercados estratégicos y mejora la eficiencia económica de la red”, aseguró Mark Dankberg, presidente del Consejo de Administración y CEO de Viasat.

Del internet a los centros de datos en órbita

El interés de Viasat por los centros de datos espaciales responde a una necesidad que crece con la expansión de la inteligencia artificial. Los sistemas de IA requieren cada vez más capacidad de procesamiento y almacenamiento para entrenar modelos, gestionar grandes volúmenes de información y operar servicios a gran escala.

La construcción de centros de datos terrestres enfrenta, entre otros desafíos, una elevada demanda de energía. En el espacio, la disponibilidad de energía solar abre una alternativa para alimentar infraestructura de procesamiento y almacenamiento.

Por ello, las tecnologías incorporadas en el ViaSat-3 F2 tienen una aplicación que va más allá de la conectividad. El satélite incorpora avances en generación de energía solar y dispersión térmica, dos elementos fundamentales para desarrollar centros de datos capaces de operar en órbita.

Publicidad

La infraestructura espacial también permitiría colocar capacidad de procesamiento y almacenamiento más cerca de los usuarios, además de conectar distintos nodos en órbita con menor latencia. Esto abre la posibilidad de procesar grandes volúmenes de datos fuera de la Tierra y utilizar la energía solar disponible en el espacio para alimentar esa infraestructura.

El mercado todavía es incipiente, pero las expectativas de crecimiento son altas. Al cierre de 2026, los centros de datos espaciales tendrán un valor de 1,440 millones de dólares y para 2034 alcanzarán 3,810 millones de dólares, lo que representa un crecimiento de 12.96%, de acuerdo con Business Insights.

Viasat prepara una red más amplia

El ViaSat-3 F2 también forma parte de una estrategia más amplia de expansión de la conectividad de Viasat. La empresa opera actualmente ocho satélites geoestacionarios en la banda L, pero contempla evolucionar hacia una constelación de cientos de satélites de órbita terrestre baja, conocidos como LEO.

La combinación de ambas tecnologías permitiría a Viasat ampliar gradualmente sus servicios y mejorar la conectividad conforme aumente la demanda.

Ese movimiento coloca a la compañía frente a Starlink , el negocio de conectividad satelital de SpaceX, que también busca participar en el desarrollo de centros de datos espaciales para inteligencia artificial.

SpaceX contempla lanzar hasta un millón de satélites destinados a centros de datos espaciales para IA. La primera serie, denominada AI1, tendrá una capacidad de cómputo promedio de 120 kilovatios y un máximo de 150 kilovatios. Para alimentar esa infraestructura utilizará dos paneles solares con una envergadura de 70 metros y una capacidad de generación de 250 vatios por metro cuadrado.

Viasat enfrenta directamente a Musk

La competencia entre Viasat y Starlink no dependerá únicamente de la capacidad de cada satélite. La rentabilidad de los centros de datos espaciales estará relacionada con factores como el número de equipos que puedan colocarse en órbita, la latencia, la interconexión entre satélites y la capacidad de lanzamiento de los cohetes.

En este punto, SpaceX parte de la experiencia acumulada con Starlink y con la operación de una megaconstelación satelital, además de su capacidad para realizar lanzamientos mediante sus propios cohetes.

Viasat, por su parte, busca ampliar su participación en el mercado a partir de una infraestructura que combina la conectividad tradicional con nuevas aplicaciones para el procesamiento de datos en el espacio.

El ViaSat-3 F2 representa así una pieza dentro de una transformación más amplia del negocio satelital. La disputa ya no se limita a quién puede llevar internet a más hogares, aviones, barcos o zonas remotas, sino a quién puede convertir la órbita terrestre en una nueva plataforma para la infraestructura digital que requiere la inteligencia artificial.

Publicidad

Newsletter

Únete a nuestra comunidad. Te mandaremos una selección de nuestras historias.

Publicidad

Publicidad