Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

La conmovedora historia de Big Bird y la llamada a su amigo Joey

El hombre que interpreta al famoso personaje desde hace años describió la experiencia que tuvo al hablar con un niño que padeció cáncer
sáb 09 mayo 2015 12:16 PM
big bird niño con cancer
big bird niño con cancer big bird niño con cancer

Amado por interpretar a personajes como Big Bird y Óscar el gruñón, Caroll Spinney ha pasado 46 años entreteniendo y educando a niños en Plaza Sésamo.

A los 81 años, el celebrado artista no muestra signos de bajar la velocidad en Plaza Sésamo, ni en ningún otro lado.

Spinney participó en el foro Ask Me Anything (Pregúntame cualquier cosa) de reddit este jueves para promover su recién estrenado documental I am Big Bird: The Caroll Spinney Story (Yo soy Big Bird: la historia de Caroll Spinney).

La cinta acerca de su vida incluye la inspiración detrás de la creación del personaje de Big Bird y su colaboración con Jim Henson durante varias décadas.

Cuando le preguntaron acerca de su momento más significativo con un niño, mientras filmaba o después, él escribió lo siguiente.

"Esta es una historia muy triste, pero es real.

Publicidad

Recibí una carta de un fan que decía que su hijo pequeño, que tenía 5 años, su nombre era Joey, estaba muriendo de cáncer. Y estaba tan enfermo que el pequeño niño sabía que estaba muriendo.

Así que el hombre, en su carta, me pedía si podría llamar al pequeño. Dijo que la única cosa que lo alegraba en su estado debilitado era ver a Big Bird en televisión.

Y de vez en cuando, él no veía a Big Bird algunos días, porque no necesariamente salía en cada programa. Así que me pidió si podía llamarlo por teléfono y hablar con el niño, decirle lo buen niño que había sido.

Así que me tomó un poco encontrar un teléfono, porque esto fue antes de los celulares. Y ellos tuvieron que conseguir un largo cable para llevarle el teléfono al niño.

E hice que Big Bird le dijera: ‘¡Hola! ¡Hola Joey! ¡Soy yo, Big Bird!’

Y él dijo: ‘¿De verdad eres tú, Big Bird?’

‘Sí, sí soy’.

Hablé con él un rato, unos 10 minutos, y él dijo: ‘Estoy feliz de que seas mi amigo, Big Bird’.

Y yo dije ‘Mejor te dejo ir ahora’.

Él dijo ‘Gracias por llamarme, Big Bird. Eres mi amigo. Me haces feliz’.

Y resulta que su padre y su madre estaban sentados con él cuando llegó la llamada. Y él estaba muy, muy enfermo ese día. Habían llamado a sus padres porque no sabían cuánto tiempo más aguantaría.

Entonces su padre me escribió enseguida y dijo ‘gracias, gracias’—él no había visto a su hijo sonreír desde octubre, y esto fue en marzo—‘y cuando colgó el teléfono el niño dijo ‘¡Big Bird me llamó! ¡Es mi amigo!’.

Y cerró los ojos. Y falleció.

Y pude ver que lo que le digo a los niños puede ser muy importante.

Y él dijo (el padre): ‘No habíamos visto a nuestro pequeño hijo sonreír en MESES. Sonrió y falleció. Fue un regalo para nosotros. Gracias”.

No te pierdas de nada
Te enviamos un correo a la semana con el resumen de lo más importante.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Ha ocurrido un error, por favor inténtalo más tarde

Publicidad