La subcuenta para el retiro es un ahorro que los trabajadores generan a lo largo de su vida laboral. ¿Pero qué pasa actualmente si, después de retirarse, el trabajador o sus beneficiarios no reclaman estos recursos?
La subcuenta para el retiro es un ahorro que los trabajadores generan a lo largo de su vida laboral. ¿Pero qué pasa actualmente si, después de retirarse, el trabajador o sus beneficiarios no reclaman estos recursos?
De acuerdo con el artículo 302 de la Ley del Seguro Social, el derecho del trabajador o pensionado (o sus beneficiarios) a recibir los recursos de su subcuenta de retiro es imprescriptible.
Esto quiere decir que no importa si la persona tiene más de 70 u 80 años, en cualquier momento él o sus beneficiarios pueden hacer válido el derecho y exigir dichos recursos.
El mismo artículo, sin embargo, señala que:
"Sin perjuicio de lo anterior, el Instituto podrá disponer de dichos recursos a los diez años de que sean exigibles sin necesidad de resolución judicial, siempre que constituya una reserva suficiente para atender las solicitudes de devolución de los trabajadores, pensionados o beneficiarios".
Esto quiere decir que el IMSS puede disponer de dichos recursos. Pero en cualquier momento los trabajadores, pensionados o sus beneficiarios pueden exigir su devolución.
Algo similar pasa con los recursos de la subcuenta de vivienda. Cuando una persona no los usó para algún crédito hipotecario y llegó a la edad de retiro, habrá un plazo de 10 años para que los recursos sean reclamados por el trabajador (o sus beneficiarios).
Pasado dicho plazo, pasan a constituir un fondo a favor del Infonavit. No obstante, dichos recursos siguen siendo del trabajador y éste los puede exigir posteriormente.
Antes de fallecer, el trabajador debería haber nombrado beneficiarios de su Afore. Así, éstos podrán disponer de su pensión o los montos acumulados en su subcuenta para el retiro.
No obstante, la ley marca los beneficiarios legales: