En México, el crecimiento de los ETF ha sido de 18% anual, en promedio. Entre 40 y 50% de la operación en la BMV es a través de estos instrumentos y alrededor de 70% de la exposición internacional de los inversionistas institucionales se hace a través de ellos.
El ritmo continuará. Para 2019, instituciones como el Fondo Monetario Internacional pronostican que la economía mundial se desacelere. Estos estimados favorecen la volatilidad en el mercado.
El 5 de agosto, el índice VIX (conocido como el indicador del miedo y que mide la volatilidad) alcanzó los 24.6 puntos, su mayor nivel en lo que va del año. “Los asesores necesitan andarse con cuidado al revisar cuánto riesgo hay en sus portafolios y al entender la importancia de la diversificación. El aumento en el uso de alternativos es una tendencia que va a continuar”, dice Mauricio Giordano, director general de Natixis México.
El estudio ‘ETFs: Instrumentos elegidos en los portafolios de América Latina’, realizado por Greenwich Associates y BlackRock entre 50 inversionistas institucionales, reveló que 70% de los encuestados dijo que el objetivo principal para 2019 es la gestión de riesgos.
“Esa preocupación se debe al hecho de que las instituciones en Latinoamérica ven desafíos de una potencial recesión económica y lo que hacen es reacomodar su cartera de una forma muy rápida y muy eficiente usando los ETF. Deberíamos ver un gran crecimiento en estos instrumentos en los próximos años como uso de estrategia múltiple”, pronostica Onate.