El ajuste fue particularmente severo para los inversionistas institucionales. En el último mes, los ETFs de bitcoin en Estados Unidos registraron salidas por 4,464 millones de dólares, según flujos del mercado. El instrumento más castigado fue el ETF de BlackRock, con 2,703.37 millones de dólares en rescates netos, lo que confirma un cambio abrupto en la dirección de los flujos que habían impulsado el rally de 2024 y principios de 2025.
Los ETFs como factor detonante
De acuerdo con Eduardo Ramos, senior market analyst en VT Markets, buena parte del retroceso responde a esta ola de ventas masivas en los fondos cotizados. Solo en noviembre, los ETF de bitcoin acumulan más de 3,500 millones de dólares en rescates, en su peor mes desde su lanzamiento.
“Cada mil millones de dólares en salidas se asocia con una presión bajista aproximada de 3% a 4% sobre el precio del activo”, señala Ramos. Bajo esa métrica, la corrección de más de 20% en cuatro semanas está directamente alineada con la magnitud del retiro institucional, explica.
A la presión de los ETFs se sumó un entorno global de desapalancamiento, señales de desaceleración económica y volatilidad en activos de riesgo. Esta combinación provocó que bitcoin se comportara como un activo de alta beta, es decir, cayó más que los principales índices bursátiles estadounidenses, como el S&P 500 o el Nasdaq, que cedieron menos terreno en el periodo.
El golpe se acentuó después del rally que llevó a la criptomoneda a un máximo histórico en octubre, cuando superó los 126,000 dólares. Desde entonces, el retroceso supera el 30%, lo que sugiere un proceso de corrección natural tras un ciclo de euforia.
Señales mixtas en el ecosistema cripto
Aunque bitcoin acumula caídas significativas, el ajuste no ha sido uniforme en el ecosistema. Los ETFs de Ethereum recibieron entradas marginales en días recientes, lo cual sugiere que algunos inversionistas no están abandonando las criptomonedas por completo, sino realizando movimientos tácticos.
Para el bitcoin, los niveles de soporte clave se ubican entre 85,000 y 90,000 dólares; romper esa zona abriría la puerta a una fase más profunda de debilidad. Por ahora, Bitcoin se estabiliza alrededor de 90,000 dólares, de hecho.
¿Cambio estructural o corrección saludable?
Pese a la intensidad de la caída, el análisis de VT Markets coincide en que el movimiento no representa un deterioro estructural en la tendencia de largo plazo del activo. Ramos advierte que, más que un colapso del mercado, se trata de una normalización tras un ciclo de excesos, donde el apetito institucional seguirá marcando la trayectoria, acompañado de una mayor cautela por los activos de riesgo, el efecto de las altas tasas de interés, la consecuenta menor liquidez y una sobrevaluación de acciones tecnológicas.