En el exterior, el ánimo del mercado se mantiene favorable. En Wall Street, los principales índices abrieron con ligeras ganancias tras haber alcanzado máximos históricos en la sesión previa: el Nasdaq avanzaba 0.19%, el S&P 500 subía 0.17% y el Dow Jones ganaba 0.12%. Incluso, el S&P 500 superó por primera vez los 7,000 puntos, en medio de señales de que Estados Unidos e Irán podrían extender el cese al fuego para facilitar un acuerdo más amplio.
Las bolsas en Asia y Europa también operaron al alza. El Nikkei destacó con un avance de 2.38%, mientras que el Euro Stoxx 50 subía 0.44%, reflejando el impulso global liderado por empresas tecnológicas y el mayor apetito por riesgo.
Sin embargo, el mercado energético introduce cautela. El precio del petróleo se mantiene al alza ante la incertidumbre en el Estrecho de Ormuz: el Brent se ubicaba en 98.02 dólares por barril, con un avance superior a 3%, mientras el WTI subía a 93.27 dólares. La mezcla mexicana se mantuvo en 88.81 dólares por barril, al cierre del miércoles. Este repunte ha llevado a analistas a advertir que el mercado podría estar subestimando los riesgos económicos del conflicto.
En este contexto, UBS considera que, si bien hay espacio para que continúe el rally accionario ante sólidos resultados corporativos, los inversionistas deben voltear a ver la renta fija.
El banco suizo señala que los bonos de alta calidad ofrecen una relación riesgo-retorno atractiva, particularmente en plazos cortos, en un entorno donde los mercados podrían estar sobreestimando el endurecimiento monetario de los principales bancos centrales.
Además, anticipa que la Reserva Federal podría recortar tasas en alrededor de 50 puntos base hacia finales de año, lo que abriría espacio para una caída en los rendimientos de los bonos. Bajo este escenario ya sea por normalización del flujo energético o por un enfriamiento económico, los bonos podrían beneficiarse, reforzando su papel como instrumento de diversificación y generación de ingresos.
En el mercado de divisas, el índice dólar avanzaba 0.16%, presionando a monedas emergentes. El euro y la libra retrocedían, mientras que el bitcoin caía 0.16%, reflejando menor apetito por activos alternativos.
En deuda, el rendimiento del bono estadounidense a 10 años descendía a 4.28%, mientras que el bono mexicano a 10 años subía a 8.98%, evidenciando una mayor prima de riesgo local.
En el frente macroeconómico, los datos reforzaron la resiliencia global: en Estados Unidos, las solicitudes de desempleo bajaron a 207,000 y la manufactura sorprendió al alza; en Europa, la inflación repuntó a 2.6% anual; y en Reino Unido, el PIB creció 0.5% mensual.
Con información de AFP