La Bolsa de Nueva York abrió este martes con pérdidas, arrastrada por el sector tecnológico y en un entorno de creciente incertidumbre geopolítica y corporativa. El Nasdaq retrocedía 1.12% y el S&P 500 caía 0.56%, mientras que el Dow Jones lograba sostenerse en terreno positivo con un avance de 0.22%, en una jornada marcada por la expectativa de resultados de grandes firmas tecnológicas.
El nerviosismo del mercado se concentra en la sostenibilidad del ciclo de inversión en inteligencia artificial, que ha impulsado a las tecnológicas en meses recientes. Ahora, los inversionistas ponen a prueba esa narrativa ante dudas sobre la rentabilidad de estos proyectos, en un contexto donde los próximos reportes corporativos serán clave, especialmente en lo referente al gasto de capital.
Petróleo sigue al alza
El mercado energético volvió a colocarse en el centro de atención. El petróleo WTI subía 3.75% a 99.98 dólares por barril, mientras que el Brent avanzaba 2.74% a 104.48 dólares, en medio de la incertidumbre sobre el conflicto en Medio Oriente y el futuro del Estrecho de Ormuz. La mezcla mexicana, en su último dato disponible, se ubicó en 98.78 dólares por barril, en línea con el repunte global de los energéticos.
De acuerdo con reportes, Irán envió “mensajes escritos” a Estados Unidos a través de Pakistán, delineando sus condiciones para un posible acuerdo, incluida la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo y gas mundial. La propuesta contemplaría aliviar restricciones a cambio de retomar el flujo energético, aunque la Casa Blanca aún no confirma una postura.
En este contexto, analistas como Tony Sycamore, de IG, consideran que Teherán podría acelerar un acuerdo ante la saturación de su capacidad de almacenamiento de crudo, lo que añade presión a las negociaciones.
A nivel global, las bolsas de Asia y Europa también operaban con pérdidas, con caídas cercanas al 1% en Tokio y Hong Kong, reflejando el deterioro del apetito por riesgo. Al mismo tiempo, el fortalecimiento del dólar —que avanza 0.35%— y el repunte en los rendimientos de los bonos soberanos refuerzan un entorno financiero más restrictivo.
En el mercado cambiario, el peso mexicano mostraba debilidad, con el tipo de cambio en 17.46 unidades por dólar, una depreciación de 0.47% frente al cierre previo, afectado por la mayor aversión al riesgo global y la incertidumbre sobre la evolución del conflicto en Medio Oriente.