“Es supercomplejo todo lo que le ha pasado a Cuervo en estos dos años”, dijo Ariel Méndez, analista bursátil de Grupo Financiero Ve por Más, en entrevista con Expansión. Para el especialista, parte de la explicación comienza en la propia industria. Tras la reapertura posterior a la pandemia, el consumo de bebidas alcohólicas se aceleró y los comercios se abastecieron para atender una demanda que finalmente no se mantuvo en esos niveles.
“Los consumidores venían con una inercia de retomar las salidas, por lo que hubo un consumo extraordinario y los inventarios estaban muy bien surtidos. Posteriormente se empezó a normalizar”, explicó. El resultado fue un exceso de inventarios en algunos puntos de la cadena justo cuando el consumidor comenzaba a modificar sus hábitos.
Méndez señala una mayor preocupación por la salud, una menor frecuencia de salidas y un consumidor más defensivo, que frente a un menor dinamismo económico ha priorizado productos básicos sobre el gasto discrecional y de ocio.
No se trata, agrega, de un fenómeno exclusivo de José Cuervo. La industria global de bebidas espirituosas lleva varios trimestres enfrentando una demanda más débil.
Cinco trimestres muestran el deterioro
Los últimos cinco reportes trimestrales de Becle permiten observar cómo las dificultades se fueron acumulando.
En el segundo trimestre de 2025, el volumen total vendido disminuyó 4.2% anual. Las ventas netas todavía crecieron 2.8%, hasta 11,462 millones de pesos, aunque a tipo de cambio constante registraron una contracción de 6.4%.
Estados Unidos y Canadá ya mostraban señales de debilidad: el volumen en esa región cayó 6.8%.
El tercer trimestre ofreció una aparente recuperación. El volumen creció 3.7%, el EBITDA aumentó 63.3% y la utilidad neta avanzó 354.6%, hasta 4,123 millones de pesos.
La reacción bursátil fue inmediata. Las acciones pasaron de 21.10 pesos el 22 de octubre de 2025 a 23.86 pesos un día después, un avance cercano a 13%.
Sin embargo, una parte importante de la mejora estuvo asociada con eventos extraordinarios.
Becle reconoció 753 millones de pesos de otros ingresos relacionados principalmente con la venta de b:oost y acuerdos contractuales de distribución en Estados Unidos, además de una ganancia de 2,475 millones de pesos en instrumentos financieros, que incluyó la venta de su participación en LALO Spirits. Al mismo tiempo, el volumen en Estados Unidos y Canadá seguía cayendo 6.4%.