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Vendió 10% de Apple por 800 dólares y ahora no tiene nada

En lugar de 22,000 millones de dólares, Ron Wayne se quedó con los 800 que recibió por vender su 10% de Apple hace casi 35 años
sáb 26 junio 2010 07:08 AM
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Ron Wayne es sólo otro jugador en el Hotel y Casino Nugget en Nevada. Viene un par de días a la semana para probar suerte en la máquina de póquer. Pero en su camino, atrajo a unos curiosos espectadores, mientras era seguido por los reporteros de CNN. Un empleado de una tienda de regalos le preguntó si era famoso.

“Bueno, soy uno de los fundadores de Apple”, respondió Wayne.

Wayne, de 76 años, está acostumbrado a las miradas perplejas. Dice que la gente asume vive en una mansión.

“Vivo de mi seguro social y tengo un pequeño comercio de estampillas y monedas de coleccionistas”, dice.

La ironía de estar dentro de un casino no se pierde con Wayne. Después de todo, si su corta carrera en Apple hubiera sido distinta, estaría recibiendo otro tipo de ganancias: 10% de las acciones de Apple.

Hoy, esas acciones valdrían 22,000 millones de dólares.

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Wayne dejó a Apple por sólo 800 dólares.

“¿Qué puedo decir? Uno toma una decisión basado en su entendimiento de las circunstancias, y debe vivir con eso”, dice.

La carrera de Wayne en Apple empezó el primero de abril de 1976. Su firma aparece en el documento legal de constitución de Apple, al lado de los de Steve Jobs y  Steve Wozniak, los gigantes de Silicon Valley con los que la mayoría de gente asocia con la popular compañía de tecnología, la que hace los iPhone y iPad.

Jobs y Wayne se habían hecho amigos un par de años antes mientras trabajaban en Atari Corporation.

“Nos volvimos muy amigos, almorzábamos juntos, cenábamos juntos y charlábamos”, dice.

Según lo cuenta, Jobs le pidió ayuda en la redacción de documentos y para mediar en un litigio con Wozniak. También diseñó el primer logo de la compañía y el primer manual operativo. Por su trabajo, Wayne recibió 10% de las acciones de Apple.

“Lo que Jobs tenía en mente es que él y Woz [como se le dice a veces a Wozniak] tendría, cada uno, 45%, y yo el 10% como mediador en cualquier conflicto que se presentara”, dice.

Lo que dice está respaldado por otros informes.

En su autobiografía, iWoz, Steve Wozkiak describe a Wayne como “una de esas personas que parecen tener una respuesta rápida para todo”.

“Parecía saber todo lo que nosotros no sabíamos”, escribió Wozniak. “Ron terminó jugando un papel muy importante en esos primeros días de Apple”.

Pero Wayne tenía dudas. Había fracasado al empezar un negocio de fabricación de máquinas tragamonedas. Quedó con deudas de miles de dólares.

Con Apple, le preocupaba que la historia se repitiera.

“Podía verme en esa situación otra vez, y estaba volviéndome muy viejo para ese tipo de cosas”, dice Wayne, señalando que sus compañeros de Apple eran 20 años menores que él.

“La manera en que ellos iban… ellos iban a arrasar con cualquier cosa para que la empresa fuera exitosa. Pero iba a ser un camino difícil, y si yo no era cuidadoso, iba a ser el hombre más rico del cementerio”.

Once días después de que Apple se formó, Wayne se salió de la escritura de constitución de la empresa. Eventualmente recibió 800 dólares por su parte de Apple, y dejó ir esas acciones valiosas, que se han disparado desde entonces.

Wayne dice que no permite preguntarse por cómo hubieran podido ser distintas las cosas si hubiera decidido a quedarse en Apple.

“Obviamente Wayne no tenía la previsión de saber en lo que Apple se convertiría. Como cualquier empresa en sus etapas tempranas, hay un riesgo asociado y uno tiene que estar dispuesto a tomarlo, o no”, dicen Ben Bajarin, un analista de la industria tecnológica en Creative Strategies.

Wayne, cuya riqueza se limita a una extensa colección de estampillas y monedas, dice estar tan “enamorado del dinero como cualquier persona”.

“Pero cuando estás en un punto crucial de la historia, no te das cuenta que de hecho estás en un punto crucial de la historia”, dice.

Como un ingeniero retirado, que ha trabajado en varias compañías desde su partida de Apple, Wayne dice que nunca ha tenido un producto de Apple.

“Nunca tuve una necesidad real para las computadoras”, dice. Hace poco compró una Dell, diciendo que está muy acostumbrado a Microsoft Windows para cambiar.

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