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'Como una escena de la película Titanic': sobreviviente de Costa Concordia

Los primeros pasajeros tardaron entre una hora y 90 minutos en subirse a un bote salvavidas después de sonar la alarma
sáb 14 enero 2012 04:00 PM
crucero hundido en italia
crucero-italia crucero hundido en italia

Los 3,200 pasajeros a bordo del crucero Costa Concordia esperaban una noche de entretenimiento y relajación fuera de las costas del Mediterráneo italiano.

En su lugar, cerca de la hora de la cena, las luces se apagaron de pronto, el barco se inclinó hacia un lado y se escuchó un estruendo.

La embarcación con 1,500 camarotes de lujo que llevaba además a una tripulación de 1,000 personas, había encallado en un banco de arena frente a la Isla de Giglio. 

Rosalyn Rincon, miembro del equipo del barco que trabajaba como bailarina, estaba a la mitad de un acto cuando el barco encalló. Estaba adentro de una caja durante un acto de magia: "Noté que todo se detenía. La música se detuvo", cuenta.

Todo en el escenario cayó sobre la gente porque el barco se inclinó rápidamente, dijo Rincon, de 30 años, quien es originaria de Blackpoll, Inglaterra.

"No hubo señales de lo que ocurría hasta unos 30 minutos después", dijo Rincon a CNN.

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Su novio, un ingeniero del barco, le dijo que hubo un apagón y que el barco había golpeado contra algo.

"Nos dijeron que había un incendio", aseguró.

Luego ocurrió otro apagón y el barco se quedó en tinieblas, añadió. Ella se puso su chaleco salvavidas en su camarote.

Cerca de 15 minutos después, "el capital del barco nos dijo que hubo un problema eléctrico", dijo Rincon.

Ella pensó para sí misma: "Si fuera un problema eléctrico, por qué estamos inclinados".

Minutos después "nos dijeron que abandonáramos el barco". Y entonces el pánico se extendió.

"Los botes salvavidas no estaban abriendo", dijo. " Teníamos que dejar a los pasajeros irse primero".

"El agua estaba subiendo, como en la película Titanic".

"El barco se estaba hundiendo. El agua estaba subiendo. Yo solo pensaba que podíamos hacer algo, saltar, nadar y alcanzar alguna de las montañas de los alrededores".

"Este es el problema: Tienes 3,000 pasajeros, 2,000 miembros de la tripulación, y solo tienes un lado utilizable de botes salvavidas" porque el barco estaba inclinado hacia un lado, dijo Rincon en una entrevista telefónica desde un hotel italiano.

Rincon se dio cuenta de que habría escasez de embarcaciones de salvamento en esa zona de aguas poco profundas.

"Cada vez subíamos más y más, y estábamos en posición vertical. Yo me sujetaba de la barandilla. Solo podías escuchar ruidos y crujidos. Era muy, muy aterrador", contó. 

"Era un caos", dijo. "Cuando el agua sube, no hay nada que puedas hacer".

Muchos pasajeros tuvieron que ser llevados a los botes. Algunos se habían desmayado y otros tenían heridas en la cara o el cuerpo, según Rincon.

Los pasajeros quedaron ante las opciones de saltar y nadar hasta la costa, o arriesgarse a esperar un bote.

Rincón pudo subirse a un bote luego de que todos los pasajeros ya habían subido a alguno o usaban salvavidas. 

Literalmente nos tiraron en el bote, recordó.

Varios miembros de la tripulación brincaron y nadaron hasta las costas de las montañas, según Rincon. Uno de sus amigos fue rescatado en helicóptero desde la punta del barco, dijo.

"Al principio, estaba asustada e impactada", dijo tras sobrevivir. "Estoy muy molesta, quiero saber por qué estábamos tan cerca de la costa". 

Contó que había hecho ese mismo itinerario durante los últimos tres meses. "Nunca hubiera pensado que algo así podría suceder", añadió.

Cuando la emergencia pasó, algunos pasajeros se encontraron sin zapatos o sin prendas de ropa, dijo. 

Laurie Willits, de Ontario, quien estaba viendo el espectáculo de magia con su esposo en ese momento, dijo a CNN: "De pronto las luces se apagaron, el barco se ladeó pero no volvió a su nivel".

"Después escuchamos chirridos a la izquierda del barco y mi esposo dijo 'nos estamos deslizando de los asientos, algo está mal'. Y el mago desapareció. Esa fue la parte graciosa".

"Mientras el barco se inclinaba hacia un costado, la pareja fue a su camarote por abrigos y a ponerse los chalecos salvavidas antes de ir hacia los botes". 

"Sabíamos que teníamos que salir. Sabíamos que era algo serio. Tomamos nuestros abrigos, eso fue todo, ninguna de nuestras pertenencias, ninguno de nuestros documentos importantes". 

Luego escucharon anuncios en inglés y otros idiomas, según Willits. "Teníamos información vaga", recuerda. "No podíamos escuchar por el caos". 

El pánico se esparció mientras la gente se peleaba por encontrar un bote salvavidas en medio de la oscuridad mientras el barco se seguía inclinando rápidamente.

Los botes de un lado se hundieron, dijo Willits, y algunas personas quedaron suspendidas en el aire durante mucho tiempo, describió. Al mismo tiempo se podía escuchar el llanto y los gritos de los niños. 

Willits y su esposo lograron subirse a un bote entre una hora y 90 minutos después de que se escuchó la alarma, y fueron de los primeros en llegar a tierra. 

Otros pasajeros dijeron que integrantes de la tripulación habían brincado al agua. Horas después podían verse pilas de ropa esparcida en una isla.

Los Willits vieron desde un muelle en la isla como el barco se hundía. "Estoy cansada, no he dormido, tengo hambre", dijo Willits, pero añadió que estaba aliviada de haber podido llamar a su familia y que agradecía la amabilidad de una persona local por haberle prestado el teléfono para hacer la llamada.

Los dos mexicanos que viajaban en el crucero se encuentran sanos y salvos, confirmó este sábado el embajador de México en Italia, Miguel Ruiz-Cabañas Izquierdo.

El embajador le dijo a la agencia Notimex que la joven pareja, originaria de la occidental ciudad mexicana de Guadalajara, fue trasladada a Roma, de donde se espera que viaje a México en los próximos días.

se encontraban atrapados en el interior del barco 24 horas después de que encallo en la pintoresca isla italiana.

Un hombre y una mujer se localizaban en la cabina del barco y fueron llevados a Tierra, informó la agencia de noticias italiana ANSA. Un video mostró cuando eran ingresados a una ambulancia.

Buzos están investigando las zonas hundidas del barco en medio de reportes de que 50 o más personas están perdidas, aunque podrían ser menos debido a las listas incompletas de pasajeros. 

Diseñado para recibir a parejas y familias, el barco tenía cinco restaurantes, 13 bares, así como un gran spa con gimnasio, sauna, y un baño turco. 

En los centros de recepción de la costa, algunos pasajeros podían ser vistos el sábado vistiendo aún las pijamas que llevaban puestas cuando sonó la alarma. La mayoría no tenían su dinero, teléfonos ni pertenencias.

Las sirenas se podían escuchar cuando algunos eran llevados al hospital, y usaron helicópteros para rescatar a otros desde el barco inclinado.

Rescatistas dijeron que la operación se había desarrollado entre la media noche y las 03:00 horas (local) y que el mar tranquilo había evitado mayores pérdidas de vidas. Tres personas murieron y 14 sufrieron heridas.

Muchos pasaron la noche en pequeñas iglesias y otros edificios alrededor de la isla, antes de ser llevados en ferry a la isla mayor para que pudieran volver a sus hogares.

Lo que debió ser un viaje en crucero único por el Mediterráneo que salía de un puerto cercano a Roma y pasaba por Marsella, Barcelona, Palma de Mallorca, Cagliari y Palermo, se convirtió en una noche que pocos olvidarán.

El accidente ocurre a tres meses del aniversario 100 del hundimiento del Titanic tras chocar contra un iceberg. 

Hay un investigación en marcha en torno a lo ocurrido, según funcionarios. 

Muchos pasajeros se han quejado de cómo la tripulación manejó el accidente y de no haber recibido una charla sobre qué hacer en caso de emergencia.

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