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EL MIT y Harvard buscan evitar la deportación de sus estudiantes extranjeros

Las dos universidades interpusieron un recurso legal contra el gobierno de Donald Trump, que negará la visa a quienes cursen estudios solo en línea, incluidos los que ya están en el país.
jue 09 julio 2020 05:00 PM
Sin regreso a clases presenciales
MIT ha programado que suss el próximo semestre serán online.

La Universidad de Harvard y el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) anunciaron este miércoles una querella contra el gobierno del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por una nueva norma que forzaría a los alumnos extranjeros que tengan que dar las clases en línea, a dejar Estados Unidos.

La agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés), divulgó el martes la norma según la cual el Departamento de Estado no concederá visas a los estudiantes extranjeros matriculados en instituciones o programas que sean completamente en línea.

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Los estudiantes extranjeros se convirtieron así en víctimas colaterales de la pulseada del presidente estadounidense, Donald Trump, para forzar la reapertura de todas las escuelas y universidades del país, a pesar de que la pandemia está lejos de estar controlada y ha dejado desde marzo casi tres millones de casos y más de 131,000 muertes.

El presidente de Harvard, Lawrence Bacow, dijo en un correo electrónico enviado el miércoles a su comunidad educativa que "presentamos alegatos junto al MIT en el tribunal de distrito de Boston para buscar una orden de restricción temporal que prohíba la aplicación de la normativa".

"Seguiremos con este caso vigorosamente para que nuestros estudiantes internacionales —y los estudiantes internacionales en instituciones de todo el país— puedan continuar sus estudios sin la amenaza de la deportación", agregó.

Harvard había anunciado que dará todas sus clases por internet el próximo otoño boreal.

El anuncio gubernamental sorprendió a las instituciones académicas, que están lidiando con los desafíos logísticos de reanudar de manera segura las clases mientras la pandemia del coronavirus sigue activa en todo el mundo y repunta con fuerza en Estados Unidos.

"La orden llegó sin aviso. Su crueldad solo es superada por su temeridad", dijo Bacow en su correo electrónico.

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"Parece que fue diseñada a propósito para presionar a colegios y universidades a que reabran sus clases presenciales en los campus este otoño, sin importar la preocupación por la salud y la seguridad de estudiantes, instructores y otros".

Gregory Washington, presidente de la Universidad George Mason (GMU), en Virginia, dijo que la medida "podría forzar a cientos de miles de estudiantes a abandonar Estados Unidos, y amenaza con interrumpir la labor académica de más de 3.000 estudiantes aquí, en GMU".

"A pesar de los retos sin precedentes que encaramos, no cejaremos en nuestro apoyo a nuestra comunidad internacional", añadió Washington, e indicó que las universidades explorarán juntas la forma de "proteger a esta población vulnerable".

La demanda pide que se anule la orden de ICE, que califica de "arbitraria y caprichosa", que es el mismo lenguaje empleado por el Tribunal Supremo de Justicia cuando dos semanas atrás encontró carente de argumentos el decreto del presidente Trump que en 2017 dio por terminado el programa de Acción Diferida para los Llegados a la Infancia (DACA), que protege a miles de jóvenes de la deportación.

La fiscal general de Massachusetts, Maura Healey, dijo el martes que la orden "es otro intento cruel e ilegal del gobierno de Trump y del ICE por sembrar incertidumbre y castigar a los inmigrantes".

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El presidente de la Universidad de Massachusetts, Marty Meehan calificó como "cruel" el cambio de requisitos y dijo que "crea confusión e inestabilidad enormes para miles de estudiantes internacionales en la UM, sin mencionar el más de millón de estudiantes extranjeros en todo el país".

Beth Kontos, presidente de la Federación Estadounidense de Docentes, dijo que "esta decisión hay que llamarla por lo que es: un presidente racista que insiste en su estrategia fallida de negar las realidades de la crisis de salud y que renueva su campaña de odio contra los inmigrantes".

Una sorpresa desagradable

"Nuestro estado aloja a miles de estudiantes internacionales quienes no deberían temer la deportación para tener una educación", añadió.

La sorpresa también fue un balde de agua fría para muchos estudiantes extranjeros, quienes podrían ser expulsados de Estados Unidos en los próximos días.

Podría verme afectado si no proponen cursos en persona", se inquieta Taimoor, estudiante paquistaní de 25 años en la universidad pública Cal State de Los Ángeles.

"Estoy preocupado, podría cambiar mi futuro y mis proyectos", confesó.

Un estudiante indio inscripto en una maestría en una gran universidad de Texas explica que pensaba seguir cursos en línea este otoño para evitar contagiarse la enfermedad COVID-19. Ya tuvo cursos virtuales en el último semestre.

Pero ahora se ve obligado a regresar físicamente a la universidad para no perder su visado.

"El costo del tratamiento en el hospital (en caso de hospitalización si se contagia el coronavirus) es mucho más alto que en mi país", señala este joven que pidió el anonimato y tiene 25 años. "Así que tengo miedo".

"Hablo con mucha gente que está realmente atemorizada", añadió. "Estamos solos en un país extranjero. No tengo a nadie que me cuide" en caso de enfermedad, afirmó.

Otra estudiante india que cursa una maestría en ingeniería electrónica en una gran universidad de Arizona, otro foco de la epidemia, también tiene temor.

Sabe que deberá regresar al campus para terminar sus trabajos de investigación y garantizar su puesto de tutora de estudiantes más jóvenes, a pesar de que "parece muy difícil controlar la propagación del virus en un campus tan poblado".

Un riesgo latente

Ken Cucinelli, subdirector interino del Departamento de Seguridad Nacional del cual depende el ICE, dijo que la nueva norma "alentará a las universidades a reanudar sus actividades".

El presidente Donald Trump ha presionado esta semana a las autoridades sanitarias y educativas para que las clases reinicen en otoño. Incluso, el miércoles llegó a amenazar con cortar los fondos para las escuelas si no regresaban a clases presenciales.

El mandatario republicano, que espera ser reelecto en noviembre, acusó a los demócratas de querer mantener las escuelas cerradas por razones políticas, a pesar del incremento de casos de coronavirus en Estados Unidos.

"Los demócratas creen que sería malo políticamente para ellos si las escuelas estadounidenses abren antes de la Elección de Noviembre, pero es importante para los niños y las familias. Podría cortar financiamiento si no abren", escribió Trump en Twitter.

El mandatario destacó la reapertura de escuelas en algunos países europeos sin problemas. No quedó claro qué ayuda específica tenía en mente Trump.

Pero muchos temen un resurgimiento de la pandemia en el otoño boreal. Esto obligaría a los establecimientos a regresar a la enseñanza virtual, y a los estudiantes extranjeros a dejar el país.

El gobierno "no puede controlar el virus. Esto puede terminar mal", opinó la futura ingeniera india.

Dijo que hasta acabe el semestre de otoño vivirá "en un estado de inquietud permanente". "Invertí tres años de mi vida y trabajé duro para obtener este diploma. Si mi visa es revocada, sería terrible", afirmó.

El número de estudiantes extranjeros en Estados Unidos se duplicó en 15 años, y desde 2015 está estable en cerca de un millón, según el Instituto de Educación Internacional (IEE).

El costo prohibitivo de la mayoría de las universidades estadounidenses, el aumento de universidades competidoras, sobre todo en Europa, y la política migratgoria de Trump han tornado a Estados Unidos en un país menos atractivo para estudiar.

Las recientes decisiones "corren el riesgo de debilitar una de las mayores ventajas de Estados Unidos, su sistema educativo, el mejor del mundo" para los estudios superiores, advierte Aaron Reichlin-Melnick, del Consejo Estadounidense de Inmigración (AIC por sus siglas en inglés).

Hasta ahora, la futura ingeniera india que estudia en Arizona quería quedarse en Estados Unidos para hacer un doctorado, y quizás incluso más. Pero hoy duda debido "al trato a los inmigrantes y las personas con visados temporarios por parte del gobierno".

Con información de AFP, EFE y Reuters

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