¿Qué consecuencias tendrá?
El aumento "nos afecta a todos porque está muy caro, el poder adquisitivo no da para eso", confía Juan Antonio Cruzata, trabajador independiente de 59 años.
Además de la dificultad para comprar el combustible, muchos cubanos temen que la medida alimente aún más la inflación, ya galopante desde 2021. Los precios subieron 39% en 2022, 30% en 2023, según cifras oficiales que expertos consultados por la AFP consideran subestimadas.
"La gasolina es el termómetro de un país, literalmente, de la economía de un país, porque todo depende de la transportación", estima Oliver, mientras se sube a la moto que utiliza diariamente para hacer servicios de mototaxi.
Advierte que "van a subir todos los precios en general, porque hasta la comida que te comes, viene en un transporte.
"Sea la comida, sea el agua para los barrios que menos tienen (...) me parece que todo se va a ver afectado por la subida de precio del combustible", coincide Javier Vega (33), que trabaja para una agencia privada de transporte.
Vega prevé un incremento del precio de las tarifas para los clientes en un país donde el transporte público ya está limitado por la falta de combustible y piezas de recambio.
Cuba, con 11 millones de habitantes, afronta una crónica crisis de combustibles, agravada en abril de 2023. El alza del precio de los carburantes "tiene como objetivo comprar combustible" y "lograr un suministro estable", justificó el lunes el ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy.
El gobierno también confirmó un incremento del 25% en la tarifa de electricidad a partir de marzo para los grandes consumidores en el sector residencial. También habrá un aumento en la factura del gas licuado, el agua y el transporte público, así como una reforma de la cartilla de racionamiento, la famosa "libreta de abastecimiento".
Cuba atraviesa su peor crisis económica desde el fin de los subsidios soviéticos en los años 90, debido a las consecuencias de la pandemia, las debilidades estructurales y el recrudecimiento de las sanciones estadounidenses por el presidente Donald Trump (2017-2021), mantenidas esencialmente por su sucesor Joe Biden.