Sin embargo, los incidentes de este año han provocado más muertes. La información de la NSTB muestra que más en los accidentes de este años han muerto 91 personas, en comparación con las 45 que fallecieron en accidentes aéreos en Estados Unidos entre el 1 de enero y del 25 de febrero de 2024.
El accidente más mortal, y el que llamó la atención sobre el tema, ocurrió el 29 de enero, poco más de una semana después de la toma de posesión del presidente Donald Trump. Un helicóptero militar Sikorsky Black Hawk y un Bombardier CRJ700 operado por una filial de la compañía American Airlines cayeron a las aguas heladas del río Potomac, que bordea el aeropuerto Ronald Reagan de la capital estadounidense tras chocar. Un total de 67 personas perdieron la vida en el accidente.
Dos días después, el 1 de febrero, un avión médico se estrelló en Filadelfia causando siete víctimas mortales y 19 heridos. La siguiente semana una avioneta Cessna Caravan de la compañía Bering Air, con nueve pasajeros y un piloto a bordo, fue reportado como desaparecida en Alaska.
Falta de personal
La falta de más controladores aéreos es una de las razones por las cuales estos incidentes suelen ocurrir, indican especialistas.
Alan Diehl, un exinvestigador de la NTSB que también se ha desempeñado como asesor de seguridad para la Administración Federal de Aviación, y la fuerza aérea de Estados Unidos, indicó en entrevista con Newsweek que esta es una de las causas de los incidentes aéreos en el país.