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Los países ricos cada vez 'sonríen menos' y el populismo se aprovecha de eso

Los abstencionistas en Estados Unidos suelen tener un menor nivel de felicidad, baja confianza en los demás y más soledad en la vida y en el trabajo.
lun 24 marzo 2025 05:59 PM
por que votan por trump
Manifestante durante una protesta de veteranos y sus partidarios contra el Proyecto 2025, la administración del presidente estadounidense Donald Trump y Elon Musk, entre otros, en el capitolio estatal en Olympia, Washington, Estados Unidos, el 14 de marzo de 2025. REUTERS/David Ryder

Algunos de los países más desarrollados económicamente perdieron varias posiciones en el ranking de felicidad durante los últimos años. Los expertos de la ONU observaron que esta pérdida de la satisfacción con la vida dio lugar a un fenómeno electoral: los votantes se inclinan cada vez más por partidos antisistema de izquierda o de derecha.

De acuerdo con el análisis incluido en el World Happiness Report 2025, en Europa, la ciudadanía con bajos niveles tanto de satisfacción con la vida como de confianza social tienden a votar por partidos de extrema derecha.

En Estados Unidos, por su parte, dicho perfil de votante insatisfecho tiende a abstenerse del sufragio y retirarse de la vida pública, en un contexto de sistema bipartidista.

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Durante la última década, los países occidentales han presenciado una oleada de victorias políticas antisistema, desde el Brexit en 2015 hasta la elección de Donald Trump en 2024
World Happiness Report 2025

De acuerdo con el análisis del reporte de la ONU, la confianza y la satisfacción con la vida juegan un papel mucho más determinante a la hora de votar, en comparación con las ideologías tradicionales o la lucha de clases.

En Europa, las preferencias antisistema han crecido desde la década de 1980 a la fecha, especialmente en países como Austria, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Hungría, Italia, Polonia, Suecia y Suiza. Algunos de estos países, por cierto, han perdido varias posiciones en el ranking de la felicidad, con excepciones notables como la de Finlandia.

La pérdida de confianza en los partidos tradicionales, instituciones, élites e incluso medios de comunicación, sugieren los estudios, puede atribuirse a las consecuencias de la globalización, la inseguridad económica, el comercio y la automatización.

Dichos estudios, sin embargo, no han abordado hechos paradójicos. Como la cuestión de que los pobres se oponen a ideas radicales de izquierda, como la redistribución del ingreso, a pesar de que podrían beneficiarse de ella. Y tampoco arrojan mucha luz sobre qué define la elección de cada extremo: izquierda o derecha.

El estudio de la ONU explica que la confianza social puede ser determinante a la hora de definir el espectro político:

"Los votantes de extrema izquierda tienen un mayor nivel de confianza social, mientras que los populistas de derecha tienen un nivel muy bajo", explica el WHR 2025.

Cuando se habla de baja confianza social, el estudio se refiere a la baja confianza interpersonal, más allá de instituciones, gobierno y partido.

Lo cual quiere decir que tanto los votantes de extrema izquierda como los votantes de extrema derecha pueden tener el mismo nivel de insatisfacción con la vida, pero se inclinan por un lado u otro en función de la confianza interpersonal con la que viven.

La derecha populista requiere la dimensión de baja confianza interpersonal, que se asocia con actitudes antiinmigratorias y antirredistributivas.

El triunfo de Emmanuel Macron

De hecho, cuando se analizan cuatro países europeos como España, Alemania, Francia y Suecia, se puede ver que los votantes de extrema derecha se ubican en los niveles más bajos de insatisfacción con la vida y de confianza interpersonal.

En Francia, por ejemplo, los votantes de Emmanuel Macron están en el espectro de personas con alta satisfacción vital y alta confianza interpersonal, los cuales corresponden a personas más ricas, con valores liberales y proeuropeos.

La infeliz abstención en Estados Unidos

En Estados Unidos, al tener un sistema bipartidista, la historia parece distinta, aunque en el fondo operan estas mismas variables.

Los expertos que elaboraron el World Happiness Report encontraron una gran división, no solo entre partidos políticos, sino entre votantes y abstencionistas.

En comparación con quienes sí votan, los abstencionistas manifiestan más soledad en su vida y en el trabajo, menos satisfacción vital y respecto del futuro
Roberto Castellanos, investigador de la UNAM

Los investigadores se dieron cuenta de que los votantes con altos niveles de insatisfacción con la vida y bajos niveles de confianza interpersonal eran más propensos al abstencionismo.

Este patrón quedó patente en las últimas elecciones que llevaron a Donald Trump a la presidencia por segunda ocasión. A pesar de que el republicano arrasó contra Joe Biden, el verdadero "ganador" fue el abstencionismo.

De hecho, se calcula que alrededor de 107 millones de estadounidenses dejaron de emitir su voto, lo cual representa un 40% del electorado. Casi la mitad.

La tendencia seguirá en los próximos años

La caída en la satisfacción con la vida es un hecho que el WHR documenta para Estados Unidos y Europa Occidental. Y se prevé que la tendencia seguirá, a pesar de que los ingresos per cápita, es decir, la riqueza por habitante, siga creciendo. Incluyendo la pérdida de la confianza interpersonal.

Tanto Estados Unidos como algunos países europeos, considerados potencias económicas, han perdido posiciones en el ranking de felicidad en los últimos años. Y, al mismo tiempo, se acercan cada vez más a la polarización política.

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