El presidente de Tufts, Sunil Kumar, declaró que la universidad no tenía conocimiento previo del arresto y reconoció que la situación podría ser "angustiante para algunos miembros de nuestra comunidad, en particular para nuestra comunidad internacional".
La embajada de Turquía en Washington también se pronunció al respecto y aseguró que está en contacto con el Departamento de Estado de EU, ICE y otras agencias para "brindar los servicios consulares y el apoyo legal necesario para proteger los derechos de nuestra ciudadana".
Patrón de detenciones
El caso de Ozturk no es aislado. Hace menos de tres semanas, Mahmoud Khalil, un graduado de la Universidad de Columbia y residente legal permanente, fue arrestado bajo acusaciones similares. Khalil ha negado cualquier vínculo con Hamás y ha impugnado su detención.
Por otro lado, las autoridades federales buscan detener a un estudiante surcoreano de Columbia que también es residente legal y ha participado en protestas pro-palestinas, aunque los tribunales han bloqueado su detención por el momento.
En otro caso, la administración de Trump negó la reentrada a EU a la doctora libanesa Rasha Alawieh, profesora asistente en la Universidad de Brown, después de alegar que su teléfono contenía imágenes "simpáticas" a Hezbolá. Alawieh aseguró que no apoya al grupo militante, pero que tenía respeto por su líder fallecido debido a su religión.
La administración de Trump también ha apuntado a estudiantes de otras universidades como Cornell, Georgetown y la Universidad de Alabama, en el marco de una estrategia más amplia para restringir la inmigración y endurecer las políticas contra manifestantes extranjeros en EU.
Con información de Reuters.