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Trump y acusaciones de fraude ensombrecen las elecciones en Honduras

El país centroamericano, uno de los más pobres del continente, elige a su nuevo presidente en medio de señalamientos curados y las amenazas del presidente estadounidense.
dom 30 noviembre 2025 01:53 PM
Una mujer con una bandera hondureña hace cola para votar durante las elecciones generales en Tegucigalpa, Honduras, el 30 de noviembre de 2025.
Los comicios del domingo, en los que también serán escogidos los 128 miembros del Congreso unicameral, cientos de alcaldes y miles de otros cargos públicos, se desarrollan en un clima de alta polarización. (FOTO: Jose Cabezas/REUTERS)

Honduras vota para elegir al presidente que gobernará entre el 2026 y 2030 a uno de los dos países más pobres de América, en unos comicios que lucen muy reñidos y que se disputan bajo la lupa de la comunidad internacional tras denuncias cruzadas de fraude y advertencias de desconocer los resultados oficiales.

Las elecciones también se viven bajo la sombra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien pidió el voto para el derechista Nasry Asfura bajo pena de cortar la ayuda al país. En vísperas de la votación, Trump advirtió que si el exalcalde y empresario de 67 años pierde, Washington "no malgastará" dinero en la empobrecida nación centroamericana.

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Los comicios del domingo, en los que también serán escogidos los 128 miembros del Congreso unicameral, cientos de alcaldes y miles de otros cargos públicos, se desarrollan en un clima de alta polarización.

Estas elecciones decidirán si este país con historial de fraudes y golpes de Estado renueva la confianza en su primer gobierno de izquierda o sigue los pasos de Bolivia y Argentina, cuyo presidente Javier Milei también respaldó a Asfura.

Acusaciones de fraude electoral

La candidata presidencial Rixi Moncada del Partido de Libertad y Refundación de Honduras (LIBRE) emite su voto durante las elecciones generales en Tegucigalpa, Honduras, el 30 de noviembre de 2025.
Al sufragar, la oficialista Rixi Moncada, vestida de blanco, reiteró que no reconocerá los resultados preliminares del Consejo Nacional Electoral (CNE), sino el conteo de todas las actas de votación (alrededor de 20,000), que puede llevar días. (FOTO: Fredy Rodriguez/REUTERS)

La gran mayoría de las encuestas le dan un empate técnico en la cima a tres de los cinco contendientes: la candidata del partido oficialista de izquierda LIBRE, la exministra de Defensa Rixi Moncada; el exalcalde de Tegucigalpa, que postula por el derechista Partido Nacional, Nasry Asfura; y el presentador de televisión que corre por el centrista Partido Liberal, Salvador Nasralla.

Todos se acusan de planear un robo electoral.

Al sufragar, Moncada, vestida de blanco, reiteró que no reconocerá los resultados preliminares del Consejo Nacional Electoral (CNE), sino el conteo de todas las actas de votación (alrededor de 20,000), que puede llevar días.

Durante la campaña electoral, el fiscal general de Honduras, afín a LIBRE, acusó a los partidos de oposición de planear un fraude electoral, un señalamiento que ellos niegan.

A fines de octubre, el Ministerio Público abrió una investigación por unos audios en los que presuntamente un diputado y la representante ante el árbitro electoral CNE del Partido Nacional, Cossette López, hablan con un militar no identificado de planes para afectar la votación.

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Las supuestas grabaciones, que según el Partido Nacional fueron creadas con inteligencia artificial, se volvieron fundamentales para la campaña de Moncada.

Las Fuerzas Armadas también han sido criticadas por solicitar al CNE copias de las actas del escrutinio el día de las elecciones, contraviniendo la ley hondureña.

Estas tensiones han contribuido a una creciente desconfianza pública hacia las autoridades electorales y el proceso electoral en general. También se han producido retrasos en la entrega de material electoral.

La Organización de Estados Americanos (OEA) celebró esta semana una sesión extraordinaria en la que la mayoría de sus miembros exigió al gobierno de la presidenta saliente, Xiomara Castro, un proceso electoral libre de intimidación, fraude e injerencia política. Estados Unidos advirtió que actuará con "firmeza" si hay fraude.

Honduras aún enfrenta las secuelas del golpe de Estado en el que una alianza de militares, políticos y empresarios de derecha derrocó a mediados de 2009 a Manuel Zelaya, esposo de la actual mandataria y fundador de Libertad y Refundación (LIBRE).

Ese golpe marcó profundamente la institucionalidad y a la ciudadanía hondureña, que votó masivamente por LIBRE en las presidenciales de 2021 para poner fin a más de un siglo de gobiernos de los partidos Nacional y Liberal.

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¿Izquierda o Derecha?

Una mujer emite su voto durante las elecciones generales en Tegucigalpa, Honduras, el 30 de noviembre de 2025. REUTERS/Fredy Rodríguez
Durante el mandato de la izquierdista Xiomara Castro la economía ha crecido moderadamente y la pobreza y la desigualdad han disminuido, aunque ambas se mantienen elevadas. (FOTO: Fredy Rodriguez/REUTERS)

En medio de un ambiente caldeado, 6.5 millones de hondureños decidirán entre la continuidad de la agenda social y económica de izquierda de Castro o un giro hacia el conservadurismo y el libre mercado apoyando a los candidatos del Partido Liberal o del Partido Nacional.

Castro, la primera mujer en gobernar Honduras, ha aumentado la inversión pública y el gasto social. Bajo su administración, la economía ha crecido moderadamente y la pobreza y la desigualdad han disminuido, aunque ambas se mantienen elevadas.

A pesar de que figuras de la oposición y hasta Trump la califican de "comunista", su gobierno ha recibido elogios del Fondo Monetario Internacional (FMI) por su prudente gestión fiscal.

La tasa de homicidios también ha caído a su nivel más bajo en la historia reciente, pero la violencia persiste. Grupos de derechos humanos han criticado a Castro por mantener un prolongado estado de emergencia en algunas partes del país y por continuar con la política de militarización de su predecesor, Juan Orlando Hernández (2014-2022).

La campaña se centró en ataques entre los tres principales candidatos, sin planes concretos para resolver los grandes problemas que aquejan a Honduras: narcotráfico, corrupción y un débil crecimiento económico que ha colocado al país como el segundo más pobre de América, solo por detrás de Haití.

La influencia de Trump

Nasry Asfura del Partido Nacional de Honduras (PN) posa para una foto con partidarios fuera de un colegio electoral el día de las elecciones generales en Tegucigalpa, Honduras, el 30 de noviembre de 2025.
Trump irrumpió el miércoles en la campaña para advertir que si no gana "Tito" Asfura, Honduras quedará bajo control del presidente venezolano, Nicolás Maduro. (FOTO: Leonel Estrada/REUTERS)

El presidente de Estados Unidos irrumpió el miércoles en la campaña para advertir que si no gana "Tito" Asfura, Honduras quedará bajo control del presidente venezolano, Nicolás Maduro, y "sus narcoterroristas”.

El mandatario republicano considera a Asfura el "único verdadero amigo de la libertad".

A Moncada la tachó de "comunista" que idolatra a Fidel Castro y a Nasralla, exaliado del partido Libre, de "casi comunista" poco confiable. Con ninguno de ellos, afirmó, podría trabajar.

Elevando su apuesta por Asfura y a contramano de su operación antidrogas en el Caribe, Trump anunció el viernes que indultará al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández, antiguo líder del PN, condenado en 2024 a 45 años de cárcel por narcotráfico en Estados Unidos.

Asfura, quien busca la presidencia por segunda vez tras perder en 2021 contra Castro, dijo a AFP que no tiene "ningún vínculo" con Hernández y que el respaldo de Trump puede traer "beneficios" económicos y migratorios al país.

La izquierdista denunció este domingo que el perdón a este "capo de la droga" fue "tramitado" por las élites políticas y económicas locales ante el mal desempeño de sus candidatos.

No está claro si ese espaldarazo ayudará al empresario.

"Yo iba a votar por Tito Asfura, pero ya no, no quiero que arruinen más el país. No queremos narcotraficantes", declaró a AFP Julio Sevilla, 74 años, en su puesto de votación.

Las elecciones hondureñas también son seguidas con atención desde Asia. Tanto Asfura como Nasralla han dicho que, de ganar, podrían retomar las relaciones diplomáticas con Taiwán, rotas por el gobierno de Castro en 2023. El cambio representaría el mayor revés diplomático en la región para China desde 1990, cuando el gobierno nicaragüense de Violeta Chamorro restableció sus propias relaciones con Taipéi.

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