Xi había iniciado la cumbre con Trump con una advertencia firme sobre Taiwán, cuyo presidente, Lai Ching-te, considera que la isla ya es independiente, lo que hace una declaración innecesaria.
El mandatario chino le dijo a su par estadounidense que cualquier mal manejo en este delicado asunto podría incluso causar un "conflicto".
La Presidencia de Taiwán destacó este sábado las "múltiples reafirmaciones por parte de Estados Unidos, incluyendo al presidente Trump y al secretario de Estado Marco Rubio, de que la política y la posición (...) hacia Taiwán permanecen sin cambios".
"La cooperación entre Taiwán y Estados Unidos siempre se ha demostrado a través de la acción", dijo la portavoz Karen Kuo en un comunicado.
Venta de armas
Antes de su encuentro, Trump había dicho que hablaría con Xi sobre la venta de armas estadounidenses a Taiwán, lo que supone un cambio respecto a la insistencia previa de Washington de que no consultaría a Pekín sobre el asunto.
El parlamento de Taiwán aprobó recientemente un proyecto de ley de gastos de Defensa por 25,000 millones de dólares, que se utilizarán para adquirir armas estadounidenses. En declaraciones a los periodistas el viernes, de camino a Washington, Trump dijo sobre el envío de armamento: "Tomaré una decisión en un plazo bastante corto".
La cancillería taiwanesa zanjó que las armas "no sólo son un compromiso de seguridad de Estados Unidos con Taiwán claramente estipulado en la Ley de Relaciones con Taiwán, sino también una forma de disuasión conjunta contra las amenazas regionales".