El próximo presidente "que nos ayude (...) para tener algo de tranquilidad, algo de paz, porque así como están las cosas, estamos muy nerviosos, hay mucho, mucho conflicto", dice a la AFP María Eugenia Motato, un ama de casa de 57 años, en Suárez, un municipio del suroeste colombiano azotado por la violencia de guerrillas y narcotraficantes.
Lidera la intención de voto el candidato de su partido, el senador de 63 años Iván Cepeda, que plantea darle continuidad a las políticas de Petro en medio de una crisis fiscal y un recrudecimiento de la violencia.
Cepeda votó en un barrio popular de Bogotá. "Celebraremos el segundo gobierno progresistas en Colombia", sostuvo el candidato cercano a Petro, el primer presidente izquierdista en la historia del país.
En el polo apuesto está la voz confrontativa contra la izquierda de Abelardo de la Espriella, un excéntrico abogado millonario de 47 años que se hace llamar "El Tigre", cuyo símbolo es el saludo militar y que promete la muerte o la cárcel para mafiosos.
"Hoy estamos defendiendo la democracia y la libertad de Colombia", "vamos a ganar en primera vuelta para derrotar a la tiranía", dijo rodeado de escoltas al votar en su ciudad, la caribeña Barranquilla.
La derechista Paloma Valencia, una senadora opositora apadrinada por el poderoso exmandatario Álvaro Uribe (2002-2010), aparece en tercer lugar.
Según las encuestas, ningún candidato conseguirá los votos suficientes para ganar en primera vuelta, por lo que se prevé un balotaje el 21 de junio.
La jornada electoral se extenderá hasta las 21:00 GMT (15:00 horas, tiempo de Ciudad de México). La autoridad electoral espera tener resultados pocas horas después del cierre y aspira a una reducción de la abstención que suele superar el 40%.
El gobierno desplegó 408,000 miembros de la fuerza pública para garantizar la seguridad en el país con la mayor producción mundial de cocaína.
La campaña transcurrió en medio de un clima de polarización y miedo, con mortíferos atentados de guerrillas, el asesinato de un aspirante presidencial y negativas de los principales candidatos a participar en debates.
Gobierno "disruptivo"
Petro es el gran protagonista de una elección dividida entre quienes lo apoyan y quienes lo rechazan. Su gobierno significó un quiebre en un país gobernado por élites conservadoras a lo largo de dos siglos.
El exguerrillero que firmó la paz en 1990 se enfrentó al Congreso, las cortes, la fiscalía y el banco central ante las negativas a aceptar sus reformas.