"Irrespeto"
Los rebeldes siembran el terror en las regiones del Cauca y el Valle del Cauca, con una seguidilla de atentados que arrancó el viernes con un ataque bomba contra una base militar en la ciudad de Cali, que dejó dos heridos.
Se han registrado 26 ataques desde entonces, según el Ejército.
El atentado muestra "irrespeto" hacia la vida de los civiles, dice a la AFP Elizabeth Dickinson, directora para Latinoamérica de la ONG International Crisis Group y experta en el conflicto colombiano.
"Siempre se encuentra en la mitad la población civil", remarca.
Las facciones lideradas por Iván Mordisco, el criminal más buscado de Colombia, hostigan a la fuerza pública con explosivos, drones y fuego cruzado como muestra de su poder en la zona.
La candidata a la vicepresidencia de la izquierda, la líder indígena Aida Quilcué, fue retenida durante 24 horas en febrero cuando se desplazaba por una carretera del Cauca.
"El mensaje hacia el Estado es: 'aquí estamos y aquí mandamos'", dice Dickinson.
"Su propósito es generar zozobra y terror entre la población", agrega.
Sin paz
Tras su llegada al poder en 2022, Petro intentó sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que han fortalecido sus filas en los últimos años.
La disidencia de las FARC al mando de alias Iván Mordisco decidió levantarse de la mesa de negociaciones en 2024 y aumentó la presión contra civiles y fuerza pública.