El acuerdo establece el cese de hostilidades en todos los frentes, incluido Líbano, una de las principales reivindicaciones de Teherán.
Pero los dirigentes israelíes manifestaron su desacuerdo con el texto e insisten en que sus tropas continuarán ocupando el sur de Líbano, donde combaten al movimiento proiraní Hezbolá.
Pakistán y Qatar, como países mediadores, aseguran que Teherán y Washington establecieron líneas de comunicación para atajar las hostilidades en territorio libanés y mantener abierto el estrecho de Ormuz.
A principios de la guerra, Irán cerró esa vía por la que antes circulaba un 20% de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial, lo que sacudió fuertemente la economía.
En las conversaciones en Suiza, las partes definieron "una hoja de ruta para alcanzar un pacto final en 60 días", indicaron Pakistán y Qatar en un comunicado.
"Se han logrado avances alentadores, incluyendo la creación de un mecanismo para futuras conversaciones técnicas", agregaron, y citaron un canal de contactos para "evitar incidentes y fallas de comunicación" en el estrecho de Ormuz.
En el frente libanés, se creó una célula de gestión del conflicto en ese país, donde no se reportaron ataques israelíes ni combates el lunes por la mañana.
Desde el 2 de marzo, las operaciones israelíes en Líbano han matado a 4,106 personas, según el último balance del ministerio libanés de Salud. En el mismo periodo de tiempo, el ejército israelí reportó el deceso de 36 militares.
Además, más de 11,000 edificios del sur de Líbano quedaron "completamente destruidos" por la guerra, indicaron este lunes el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP) y el Consejo Nacional de Investigación Científica (CNRS) de Líbano, un instituto público.
Ambas entidades evaluaron en 1,380 millones de dólares el coste de los daños causados por el conflicto.
"La incansable mediación pakistaní y catarí propició grandes avances para terminar la guerra en Líbano", comentó en X el ministro iraní de Relaciones Exteriores, Abás Araqchi, tras la cita en Suiza.
"Se eximen las exportaciones de petróleo y petroquímicos, se levanta el bloqueo, se levantan algunos activos congelados y se pone en marcha un importante plan de reconstrucción y desarrollo para Irán", agregó.
JD Vance prometió no obstante que su país se asegurará de que el descongelamiento de activos "no [contribuirá] a financiar el terrorismo".