Solo durante 2025, el país recibió 70,500 solicitudes de asilo, indica esta oficina en su informe anual 2025, con base en los datos de la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (COMAR).
Tapachula, en la frontera sur, aún es la puerta de entrada más importante para las personas que buscan asilo. Un 42% de las solicitudes de asilo ocurren en esta ciudad, mientras que un 30% ya se realizan en Ciudad de México.
En los estados del norte del país, las solicitudes de asilo aumentaron 56% respecto a 2024.
El 82% de los solicitantes provienen de Cuba, Venezuela o Haití, tres países que atraviesan las crisis humanitarias más urgentes en el continente.
Para muchas de estas personas, que huyen de sus países sin documentos o con muy pocos de ellos, encontrar un empleo formal o acceder a servicios bancarios se convierte en un nuevo obstáculo.
Un documento clave
Las personas refugiadas y solicitantes de asilo tienen derecho a obtener empleo, de acuerdo con la legislación mexicana; sin embargo, este derecho es truncado en la actualidad por la falta de un documento, la tarjeta de visitante por razones humanitarias (TVRH). Desde octubre de 2023, la emisión de este documento se encuentra suspendida.
De acuerdo con datos de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP) de la Secretaría de Gobernación, en 2023 se entregaron 94,829 TVRH a solicitantes del reconocimiento de la condición de refugiado, mientras que en 2024 solo se emitieron 618 y, hasta julio de 2025, 1,918.
Esto representa una reducción de alrededor de 99.3% respecto a 2023 para 2024, y de aproximadamente 98% para 2025.
La ACNUR señala que la falta de este documento obstaculiza el acceso de las personas solicitantes a servicios y derechos básicos, sobre todo al empleo formal durante el tiempo que dure su trámite de asilo.
“Las personas tienen que subsistir por sus propios medios durante el tiempo que están en el trámite sin la documentación, lo que les orilla a veces a trabajar en el sector informal. Esa transición del sector informal al formal, pues se va dificultando conforme va pasando más tiempo”, dijo Maria Echandi, directora asociada de Soluciones Duraderas de ACNUR México, en entrevista.