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La informalidad es un reto compartido por México y Turquía para integrar a los migrantes

Las personas en situación de movilidad acuden a la economía informal como una medida de supervivencia, pero esta alarga su tiempo en situación irregular.
mié 13 mayo 2026 08:33 PM
Hombre refugiado de pie detrás de la valla al amanecer
La economía informal permite a los migrantes sostener sus procesos de asentamiento y evitar la dependencia total de la asistencia estatal o internacional. (FOTO: ozgurdonmaz/Getty Images)

México tiene algo en común con Turquía, a pesar de la distancia geográfica y las diferencias culturales. Ambos países pasaron de ser países de tránsito para los migrantes en las rutas hacia Estados Unidos y a la Unión Europea, respectivamente, a países de destino para millones de personas.

Mientras en el caso de México, la mayoría de los migrantes que han llegado en los últimos 10 años provienen de Centroamérica, pero también de otros países como Cuba, Venezuela y Haití, en el caso de Turquía la mayoría de las personas que han arribado al país desde 2011 son personas provenientes de Siria, su país vecino, desangrado por la guerra civil.

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“En Turquía, teníamos hace 15 años, solo 250,000 habitantes extranjeros, de los cuales, solo 50,000 eran refugiados. En 2014, Turquía era el país con la mayor cantidad de refugiados en Europa, e incluso ahora tenemos más de 3 millones de migrantes, entre refugiados y migrantes irregulares”, explicó Murat Erdogan, profesor y presidente del centro de Investigación de Asilo y Migración (IGAM) Turquía en una conferencia de la Fundación Friedrich Naumann este miércoles.

México, en comparación, tiene una población refugiada mucho menor, de aproximadamente 150,000 personas, de acuerdo con datos de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR), aunque solo en 2024 recibió 266,700 solicitudes de ciudadanos extranjeros para obtener esta protección.

A pesar de las diferencias entre ambos países, ambos comparten desafíos estructurales profundos para poder brindar una integración económica plena a las poblaciones migrantes.

La informalidad, el principal reto para ambos países

La informalidad es un problema estructural en los dos países. En México, un 56% de la población empleada se encuentra en esta condición, frente al 23% en Turquía, de acuerdo con el estudio Rethinking Economic Integration: Mexico and Türkiye de la Fundación Friedrich Naumann.

En ambos países, la economía informal actúa como el principal canal de entrada al mercado laboral. Para los migrantes y refugiados, la informalidad es un "salvavidas" inicial, pues les permite subsistir ante la falta de documentos o procesos de regularización lentos.

La investigación señala que la economía informal permite a los migrantes sostener sus procesos de asentamiento y evitar la dependencia total de la asistencia estatal o internacional.

Aunque permite la subsistencia, la inserción en el mercado informal conlleva riesgos significativos que obstaculizan una integración real en la economía de los países de destino de los migrantes.

Los migrantes en el sector informal suelen enfrentar maltrato, horas extras no pagadas, bajos salarios y falta de acceso a la seguridad social, señala el documento presentado este miércoles.

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La informalidad se aleja del principio de trabajo decente promovido por la ONU, el cual garantiza derechos fundamentales, seguridad y remuneración justa.

La incorporación temprana en segmentos precarios puede atrapar a los migrantes en ciclos de vulnerabilidad de los que es difícil salir sin una intervención institucional.

Existe una correlación directa entre la falta de documentos y la informalidad, pues las personas en movilidad no cuentan muchas veces con medios para confirmar su identidad, su estatus en el país o sus antecedentes.

La falta de documentos también afecta su inclusión financiera. Los migrantes en ambos contextos enfrentan dificultades extremas para abrir cuentas bancarias o acceder a créditos. Esto se debe a regulaciones estrictas contra el lavado de dinero y la falta de documentos aceptados por las instituciones financieras.

“Es un resultado muy intuitivo. Si no tienes documentos, pues lógicamente tienes ahí la barrera de incorporarte a una cuestión formal laboralmente. Lo que encontramos es que entre más rápido es ese proceso de obtener documentación, pues es también más fácil el proceso de una potencial integración económica”, dijo Rodrigo Carrillo, profesor de la Universidad Iberoamérica y uno de los autores del estudio, durante la presentación.

Sin embargo, el documento advierte que poseer documentos no garantiza automáticamente la formalidad si el mercado local no ofrece incentivos o si los empleadores desconocen los procedimientos legales para la contratación de extranjeros.

El emprendimiento, otra alternativa

El autoempleo y las actividades de emprendimiento pueden ser una vía importante hacia la integración económica, aunque bajo ciertas condiciones que se relacionan mayormente con la geografía.

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Por ejemplo, en México y en Turquía, muchos migrantes se concentran en el sur de los países, cercanos a las fronteras con sus lugares de origen, que en los dos casos, se trata de las zonas más empobrecidas.

“Para el caso de México, encontramos que el ser mujer es un componente muy importante y también el estar fuera de la región sur”, explicó Carrillo, quien indicó que las mujeres que llegan en unidades familiares suelen ser más propensas al emprendimiento.

Las actividades emprendedoras, incluso las de pequeña escala, crean una dinámica económica que puede impulsar la transformación de los mercados locales, gracias a la creación de empleos.

Morat Erdogan dijo que los refugiados sirios han abierto más de 20,000 pequeñas empresas en Turquía. De acuerdo con el estudio, las empresas fundadas por sirios emplean a siete personas en promedio.

El estudio señala que una integración económica efectiva a través de negocios propios en países de tránsito puede reducir la presión para continuar el viaje hacia destinos del Norte Global, como Estados Unidos y la Unión Europea, lo que puede también reducir las presiones a México y Turquía.

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