Dos guardias de seguridad resultaron con heridas leves; el ejército atribuyó el ataque a integrantes de las disidencias comandadas por alias Iván Mordisco, uno de los principales líderes armados del país y quien se apartó del acuerdo de paz firmado entre el gobierno colombiano y las FARC en 2016.
El ataque provocó temor entre los habitantes de las comunidades cercanas. Vecinos entrevistados por AFP relataron momentos de tensión después de la explosión y daños en viviendas próximas al peaje.
“Todos estamos con tensión, bastante tensionados y nerviosos”, dijo a AFP Roberto Sandoval, bombero y residente de un barrio cercano.
Sonia Zapata, una ama de casa de 68 años que vive en la zona, relató que la explosión hizo que los vidrios de una ventana cayeran sobre su cama.
El presidente reaccionó al ataque a través de X y afirmó que atacar la infraestructura del país equivale a atacar el progreso.
“A los responsables les envío un mensaje claro: no habrá refugio, no habrá contemplaciones y no habrá impunidad”, escribió De la Espriella.
Un policía muere en otro ataque con explosivos
Horas después, otro ataque ocurrió en el departamento del Cesar, en el norte del país. Un uniformado murió luego de que una estación de policía fuera atacada con drones cargados de explosivos, informó la policía nacional. Hasta ahora, las autoridades no han identificado públicamente al grupo responsable.
Los dos hechos ocurrieron en el inicio de un gobierno que llega al poder con una agenda de seguridad más dura que la de su antecesor, Gustavo Petro. Durante su campaña, De la Espriella prometió terminar las negociaciones de paz impulsadas por Petro con diferentes grupos armados y reforzar las operaciones militares contra guerrillas, organizaciones narcotraficantes y estructuras de origen paramilitar.