19 hombres participaron en los atentados, la mayoría provenientes de Arabia Saudita; Mohammed Atta fue colocado al frente de la misión por Osama bin Laden.(JEREMY WEINE/Getty Images via AFP)
El martes 11 de septiembre de 2001, una mañana que parecía transcurrir con normalidad en Estados Unidos comenzó a transformarse a las 8:46 de la mañana, cuando el vuelo 11 de American Airlines se estrelló contra la Torre Norte del World Trade Center.
Durante los primeros minutos, muchos pensaron que se trataba de un accidente. Entre quienes estaban detrás del ataque se encontraba Mohammed Atta, uno de los 19 integrantes de Al Qaeda que participaron en la operación. Horas antes, Atta había sido captado por cámaras de seguridad en un aeropuerto de Maine.
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Torres Gemelas del World Trade Center(Spencer Platt/Getty Images)
Diecisiete minutos después, la incertidumbre terminó. A las 9:03 de la mañana, el vuelo 175 de United Airlines impactó contra la Torre Sur y dejó claro que no se trataba de un accidente aislado.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush recibe la noticia sobre el atentado.(Win McNamee)
Mientras las imágenes de Nueva York comenzaban a recorrer el país, George W. Bush se encontraba en una escuela de Sarasota, Florida. Andrew Card, su jefe de gabinete, se acercó entonces para informarle que un segundo avión había golpeado la otra torre y que Estados Unidos estaba bajo ataque.
Pentágono Estados Unidos(Alex Wong/Getty Images)
También fue atacado el Pentágono, mientras los cuatro aviones secuestrados formaban parte de una operación coordinada. Detrás de la organización estaba Al Qaeda, dirigida por Osama bin Laden, aunque la idea operativa de utilizar aviones comerciales como armas había sido concebida por Khalid Sheikh Mohammed. Durante años, el grupo reclutó a los atacantes y preparó la operación. Antes del atentado ya existían señales que hoy resultan inquietantes, entre ellas el seguimiento de dos futuros secuestradores por parte de la CIA y el caso de Zacarias Moussaoui, cuya conducta en una escuela de aviación había despertado sospechas.
A las 10:03 de la mañana, el vuelo 93 terminó estrellándose en un campo cerca de Shanksville, Pensilvania. Sus pasajeros habían recibido información sobre los ataques mediante llamadas telefónicas y comprendieron que el avión podía ser utilizado contra otro objetivo. Ante esa posibilidad, intentaron recuperar el control de la aeronave y se enfrentaron a los secuestradores. Murieron las 40 personas que viajaban a bordo, pero el avión no llegó a su destino previsto, que presumiblemente se encontraba en Washington, D.C.
(X: @Vantor)
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Para entonces, habían transcurrido apenas 77 minutos entre el primer impacto y la caída del vuelo 93. Osama bin Laden logró escapar después de los atentados y permaneció oculto durante años. En diciembre de 2001, fuerzas estadounidenses siguieron su rastro hasta la zona de Tora Bora, pero consiguió huir. Casi una década después, el 2 de mayo de 2011, un comando de Navy SEALs llegó hasta una residencia en Abbottabad, Pakistán, donde encontró y mató al líder de Al Qaeda.