Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

La fiesta del Bicentenario, celebración de una noche

A un año de las celebraciones de los 200 años del inicio de la guerra de Independencia, nada queda de los disfraces y carros alegóricos
jue 15 septiembre 2011 12:58 PM

Toneladas de basura y un bonito recuerdo son parte del legado de la celebración del Bicentenario de la Independencia , para la cual el gobierno gastó 667 millones de pesos.

Nada queda ya de los 27 carros alegóricos, disfraces, máscaras, botargas y demás parafernalia que desfiló por Paseo de la Reforma aquella tarde de 2010. La mayoría de las cosas fue regalada a los voluntarios que participaron ese día, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INHERM).

Ni qué decir del famosísimo Coloso: sus ocho toneladas de poliuretano yacen desmembradas en un estacionamiento, en espera de un destino mejor.

La controvertida escultura monumental de 20 metros de altura que se alzó la noche del 15 de septiembre pasado en el Zócalo de la Ciudad de México, está en un predio del Comité Administrador del Programa de Construcción de Escuelas (CAPCE) de la Secretaría de Educación Pública, cerca del metro Politécnico, al norte de la Ciudad de México.

"Hay una propuesta del gobierno para poner al Coloso como parte de las atracciones del Parque Bicentenario Azcapotzalco, pero aún no hay nada concreto. A mí me gustaría que esto ocurriera, aunque El Coloso se construyó para crear un momento solemne y glorioso esa noche, que hablara de cómo a partir de la Independencia nos dejamos de llamar criollos, mestizos o indios y nos empezamos a llamar mexicanos. La escultura cumplió su objetivo", dice Juan Canfield, el escultor del monumento.

¿La ha ido a ver? "Sí", comenta Canfield a CNNMéxico, "y está muy bien".

Publicidad

Recientemente, el secretario de Educación, Alonso Lujambio, reveló ante medios que aún analiza si algún municipio quiere hacerse cargo del mantenimiento de dicha escultura, pues resultaría "muy costoso".

En cuanto a otros materiales utilizados esa noche, sería muy difícil rastrearlos, pues tenían un "carácter efímero", según la información proporcionada por el INHERM, organismo en el que se concentró la hoy extinta Comisión del Bicentenario.

La inconclusa estela

La Estela de Luz, monumento al cual se destinó la partida más grande del Fideicomiso Bicentenario (1,122 millones de pesos), brilla por su ausencia. 

Este proyecto, a cargo de la paraestatal III Servicios, S. A. de C.V., se calculó primero en 339 millones 215,491 pesos; luego, subió a 690 millones 489,970 pesos en noviembre de 2010, y en agosto de este año, el gasto casi se quintuplicó.

El secretario de la Función Pública, Salvador Vega Casillas, informó a la Comisión Permanente del Congreso que hasta el 17 de agosto pasado, la Secretaría de Hacienda ha ejercido para el fideicomiso recursos por 1,122 millones 954,542 pesos, para la Estela de Luz.

Arquitectos como Ignacio López, a cargo ahora del proyecto, han señalado que "no era viable desde el primer momento", mientras que algunos diputados como Esthela Damián, del Partido de la Revolución Democrática (PRD) ya propuso la suspensión total de la obra.

El monumento, que de ser terminado estaría ubicado en el Bosque de Chapultepec, en el poniente de la Ciudad de México, ha sido cuestionado por actores políticos, ante la opacidad en los recursos para su ejecución. La diputada del PRD, Claudia Anaya, ha dicho que la Estela de Luz "es un monumento a la ineficiencia de la Secretaría de la Función Pública".

Algunos de los funcionarios de la empresa paraestatal III Servicios, S.A. de C.V  fueron denunciados penalmente por la Secretaría de la Función Pública, responsable de la obra.

Los implicados en delitos como abuso de autoridad, ejercicio indebido del servicio público y usurpación de funciones son: Agustín Castro, exdirector general de III Servicios; Juan Alberto Bravo, ex asesor técnico administrativo; Ricardo Morales, gerente de Administración y Finanzas, y Rubén Arenal, gerente jurídico.

¿Dónde quedó el dinero?

La mayor parte del presupuesto del Fideicomiso del Bicentenario se repartió en cinco proyectos:

Estela de Luz , 1,122 millones 954 mil 542 pesos, sin terminar

Espectáculo Bicentenario sobre Avenida Reforma y el Zócalo el 15 de septiembre, 667 millones de pesos

México 200 años. La patria en construcción , exposición en Palacio Nacional, 168 millones de pesos

Espectáculo de luz y sonido en la fachada de Palacio Nacional, 142 millones de pesos

México, un paseo por la Historia, de la  Expo Guanajuato , 93 millones de pesos

El espectáculo Yo México, para celebrar el Centenario de la Revolución en el Zócalo de la Ciudad de México,  300 millones de pesos .

Fernando Zertuche Muñoz, asesor de José Manuel Villalpando, quien presidió la Comisión Bicentenario antes de que fuera asignada a la Secretaría de Educación Pública, dijo a CNNMéxico que los gastos deben ser puestos en perspectiva, pues "el gobierno federal realizó cientos de acciones para la celebración" y de ningún modo fue una fiesta de una noche. 

"El gobierno lo dispuso para divulgación de nuestro pasado, desde la edición de libros hasta las diversas exposiciones a lo largo y ancho del país", afirmó Zertuche. 

Publicidad
Publicidad