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Rosario Ibarra: con la muerte de Nazar Haro muere la esperanza de justicia

La extinta dependencia que dirigió el exfuncionario, la Dirección Federal de Seguridad, fue acusada de reprimir movimientos opositores
vie 27 enero 2012 10:51 AM
La senadora Rosario Ibarra compareció en la tribuna
CO. Rosario Ibarra La senadora Rosario Ibarra compareció en la tribuna

Con el fallecimiento de Miguel Nazar Haro, extitular de la Dirección Federal de Seguridad (DFS), también muirieron las esperanzas de que se haga justicia por los supuestos crímenes cometidos por la extinta dependencia, dijo Rosario Ibarra de Piedra, senadora del Partido del Trabajo y madre de Jesús Ibarra Piedra, quien desapareció en 1975.

"Se pierde totalmente la esperanza. A él no se le juzgó, nosotros hicimos denuncias a la procuraduría a todos lados, pero bueno, a veces hay confabulaciones gubernamentales", dijo la también activista, en entrevista telefónica con CNNMéxico.

"No sé cómo estará que con el tiempo todo mundo se dará cuenta de qué gobierno tiene, qué gobierno escoge. Pero hay cosas muy graves en los delitos que cometieron estas personas y muchas otras que han ido muriendo".

En una entrevista concedida al diario Reforma en el 2004, Nazar Haro dijo desconocer el caso de Ibarra Piedra, presuntamente desaparecido por pertenecer a la Liga Comunista 23 de Septiembre, un grupo político guerrillero.

En ese entonces, el exdirector de la DFS dijo que el hijo de la senadora había sido detenido en Monterrey, Nuevo León, por la Policía Judicial estatal y no por la dependencia a su cargo.

La Dirección Federal de Seguridad, junto con el Ejército, fue una de las dependencias a las que se le acusó de represión de movimientos opositores al gobierno durante la décadas de 1970 y 80, periodo al que se llamó guerra sucia.

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Ibarra de Piedra dijo que pese a la desaparición de su hijo y de muchos otros jóvenes, con cuyas madres formó el Comité Eureka, no buscaron nunca odiar a las autoridades que encabezaron las operaciones donde supuestamente hubo desapariciones forzadas.

"No sé cómo haya vivido, nosotros siempre vivimos con la tristeza con la pena y no sé si ellos, me refiero a Echeverría (Luis Echeverría, presidente de México de 1970 a 1976) y muchos otros más, pero nosotros no lo los odiamos", expresó.

En tanto, Alicia de los Ríos, cuya madre fue detenida en 1978 por elementos de la Dirección Federal de Seguridad y cuyo padre fue asesinado de manera extrajudicial, dijo que cuando comenzaron a fallecer otros funcionarios involucrados en la guerra sucia no tenía mucha esperanza de que se hiciera justicia, por lo que la muerte de Nazar Haro ya no le causa emociones encontradas.

"La justicia del Estado mexicano ya había dado una muestra con lo de los casos que llevaba la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado (Femospp). Vimos cómo actuaba la justicia arrodillándose frente a Nazar Haro, pues dijimos, por ahí no va", dijo en entrevista telefónica desde Chihuahua.

La búsqueda de la familia De los Ríos continúa; quieren saber si la madre de Alicia, Marta, Irma, Irene y Gilberto sigue con vida y si tuvo otra hija mientras estaba en prisión.

El caso de Alicia de los Ríos Merino sigue abierto y hay una denuncia por su desaparición forzada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Pero su hija dice que no tiene mucha fe en la justicia mexicana en general.

“Nosotros, a pesar de que los casos de desapariciones forzadas continúan,  porque son delitos continuos como los llama la corte, creemos que la justicia del estado mexicano no nos va a ser favorable a nosotros”, dijo.

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