Publicidad
Revista Digital

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

Nuestras Historias

"¡Presidenta, presidenta!", el grito de las sonrisas de Josefina

En cada mitin, la candidata panista insiste en tener un gobierno de coalición mientras los asistentes ondean banderas y le llaman presidenta
mar 08 mayo 2012 06:45 AM
Josefina vazquez mota JVM en Dolores Hidalgo
josefina vazquez mota en dolores hidalgo Josefina vazquez mota JVM en Dolores Hidalgo

Nota del editor: Esta historia es parte del serial ‘En campaña con los candidatos'. Es la primera entrega de cuatro.

(CNNMéxico) — “Con Josefina, haremos bola, con gente honesta, luchando duro”, suena el reggaeton de la aspirante presidencial del Partido Acción Nacional (PAN) en cada evento masivo que encabeza. El cover de la famosa canción Danza Kuduro del puertorriqueño Don Omar se repite una y otra vez mientras la gente espera a la candidata en una explanada pública o en un estadio.

La melodía “yo, yo voy. Yo, yo, voy. Con Josefina”, sirve de fondo a los organizadores, que reparten camisetas blancas con las iniciales de la candidata (JVM) y su lema Diferente. Los más animados bailan, pero la mayoría, se sienta a esperar que pase el tiempo y que tras una hora —en promedio— de discursos políticos, puedan regresar a sus municipios en los mismos camiones de pasajeros que los trasladaron hasta la reunión.

Josefina Vázquez Mota, que tras un relanzamiento de su estrategia de campaña, se autonombra "La Jefa", es recibida siempre con el grito de "¡presidenta, presidenta!"; ella sonríe y su equipo se encarga de animar la porra para que la acompañe todo el recorrido que la lleva hasta el estrado.

A ese grito se suma el de “¡si se puede!, ¡si de puede!”, que casi siempre comienza a petición de la candidata y que concluye con un “¡claro que se puede!”, antes de iniciar con su discurso.

¿Cuestión de género?

Publicidad

Asistentes entrevistados antes y después de varios eventos encabezados por la panista no pudieron destacar ninguna propuesta de la plataforma de quién llaman "nuestra candidata". Entre risas nerviosas, todos coincidieron en que lo más importante era votar por ella “porque es mujer”.

Brenda, de 18 años, votará por primera vez en julio próximo. Mientras toma aire para controlar la respiración agitada tras bailar a ritmo de banda, dice que su voto es para Josefina "porque entre mujeres debemos apoyarnos, no hay otra mujer presidenta (sic) entonces hay que apoyar a la que quiere ser presidenta". Como estudiante de comunicación, está segura que una mujer "mejorará al país”, aunque no puede explicar por qué le gusta más la propuesta de Josefina que la de cualquier otro candidato, de quiénes sólo sabe que “son otros dos hombres: el "señor que perdió en la pasada y el que está guapo pero no sabe leer". A Gabriel Quadri, candidato de Nueva Alianza, ni lo menciona.

La joven está cerca de las cajas de pan dulce y los galones de chocolate caliente que los organizadores reparten entre los asistentes a uno de los mitines de este primer mes de campaña.

En Ensenada, al norte de México, un grupo de cinco jóvenes de entre 18 y 20 años dice, sin dar detalles, que alguien de su colonia "nos pidió que viniéramos y que nos podíamos ir cuando ya casi fuera a terminar". Se negaron a decir si recibieron algo a cambio, pero mientras Vázquez Mota habla, no dejan de gritan "no es por ti, es por el pan, pero el de dulce", entre risas y empujones.

En este evento tampoco falta la distribución de banderas blancas. Aurora Guzmán Calderón se niega a recibir una porque dice que ya tiene otras cinco, de otros eventos panistas. Esta militante ha apoyado en campaña a Vicente Fox y a Felipe Calderón y ahora le grita a Vázquez Mota que de verdad sea diferente. "A esta señora le falta prenderse, soltarse el pelo", dice desanimada mientras sube un camión del transporte público para regresar a su casa.

En la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, otro de los mítines realizados por Josefina Vázquez Mota en el norte del país, los que no dejan de gritar y echar porras es grupo de ocho niños de entre 10 y 12 años. Una señora, que se identificó como tía Lulú, dijo que los llevó porque no tenía con quien dejarlos y ella tenía que estar ahí para "no meterse en problemas".

"Les conseguí una bandera (del PAN) y les dije que se subieran a las sillas para ver a la señora que va a ser la presidenta después del señor Calderón, que a ese sí lo conocen porque hasta hay una foto en su escuela", dijo.

Durante 25 minutos los ocho pequeños se unieron a todas las porras que escucharon y ondearon sus banderas. Hicieron un concurso entre ellos para ver quién podía gritar más fuerte "¡¡¡Josefina!!!". En algún momento, la candidata saludó a los pequeños, que entre risas, dieron el triunfo a Paulina, la niña de 11 años que logró que "la presidenta nos viera".

En Teziutlán, Puebla, en el centro del país, algunos asistentes inventaron una nueva consigna para la exsecretaria de Educación: "Ni Peña, ni el Peje, Josefina va a ser presidente".

Habitantes de municipios cercanos dijeron que nadie los obligó a escuchar a Josefina, pero aceptaron que las representaciones estatales se encargaron del transporte hasta Teziutlán y de entregarles sombrillas blancas con el logo del PAN, "poco útiles porque ni sol hay, pero muy bonitas".

Josefina Vázquez Mota agradece con insistencia cuando en entidades como Colima, Hidalgo y Yucatán, le permiten vestirse con trajes típicos, o como en Tlaxcala, donde fue recibida con una limpia otomí y un bastón de mando.

"Que los niños lean libros para que cuando les pregunten sí sepan contestar", en referencia al desliz del candidato priista Enrique Peña Nieto que no pudo enlistar los tres libros que han marcado su vida, es el dicho que más provoca risa entre los asistentes a los mítines de la panista.

Los 'tropiezos' de la candidata, como cuando prometió en Puebla y Tamaulipas "fortalecer todas las instancias de lavado de dinero" pasan desapercibidos. Cándido Ramírez en Tlaxcala dice "porque las mujeres no roban, no se pasan de listas".

"Cuando una mujer te dice que va a trabajar como cuida a sus hijas, lo dice porque sabe", comenta un hombre de cabello cano que camina entre la gente que intenta salir del salón de fiestas El Buen hogar, donde Vázquez Mota además de un "gobierno ciudadano", prometió paz y tranquilidad para Tamaulipas, una entidad afectada por la violencia del crimen organizado.

Se niega a dar entrevista, pero se da unas palmadas sobre el logo del PAN escrito en su camisa blanca y muestra el puño en señal de victoria. "Vamos a ganar, vamos a ganar y todas ustedes las mujeres, van a ganar más", dice con una sonrisa mientras la multitud lo empuja hacia las calles de una entidad que nunca ha tenido un gobierno panista.

¿Tienes poco tiempo?
Infórmate en menos de cinco minutos de lo más importante del día.

¡Falta un paso! Ve a tu email y confirma tu suscripción (recuerda revisar también en spam)

Hubo un error. Por favor intenta más tarde.

Publicidad
Publicidad