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OPINIÓN: Las celebraciones por la victoria en Libia son prematuras

Los libios decidieron que el régimen de Gadhafi terminara, sin embargo, aún no determinan quién o qué lo reemplazará, dice Lindsay
mié 24 agosto 2011 03:50 PM
Libia - rebeldes
Libia - rebeldes Libia - rebeldes

Nota del editor: El Dr. James M. Lindsay es vicepresidente del Consejo de Relaciones Exteriores y coautor de “America Unbound: The Bush Revolution in Foreign Policy". Visita su blog aquí y síguelo en Twitter .

(CNN) — Los libios han salido a las calles para celebrar el inminente final del reinado de 42 años de Moammar Gadhafi. Estas celebraciones son tan entendibles como prematuras . El tirano se va, pero quién o qué lo reemplace sigue sin determinarse.

Washington sabe lo que quiere en Libia: un gobierno estable y preferentemente democrático que ejerza un control efectivo sobre su territorio. Una Libia exitosa, política y económicamente podría ser un modelo para el resto del mundo árabe.

Sin embargo, el éxito en Libia no está garantizado . Los rebeldes libios acordaron que Gadhafi tenía que irse. No necesariamente coinciden en quién o qué debe sustituirlo.

Gadhafi socavó toda institución que pudo amenazar su reinado, lo cual significa que los rebeldes reconstruirán el nuevo sistema político de Libia desde cero. Divisiones tribales, regionales y clasistas podrían descarrilar fácilmente estos esfuerzos.

Una pesadilla sería que Libia colapse y se vuelva una anarquía. Se convertiría en un nido de criminales y terroristas. Al -aeda y sus afiliados gravitan en países con gobiernos débiles e ineficientes.

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El próximo mes será determinante para el éxito o fracaso de Libia. Asegurarse de que alimentos y otras necesidades básicas estén al alcance de los libios necesitados será vital para que el Consejo Nacional de Transición (NTC por sus siglas en inglés) tenga credibilidad.

Evitar el colapso de la ley y el orden será igualmente importante. El vacío de leyes que imperó en Bagdad en las semanas inmediatas después del derrocamiento de Saddam Hussein ayudó a establecer el escenario ideal para la insurgencia. Si Trípoli puede evitar un destino similar, Libia tendrá la oportunidad de aprovechar al máximo su nueva libertad.

La violencia sostenida en Libia podría venir de varias fuentes. Los seguidores de Gadhafi podrían seguir peleando. Milicias rebeldes rivales podrían volverse en contra de ellas mismas. Matanzas vengativas podrían generar un ciclo de violencia creciente.

¿Cuáles serán los siguientes pasos de la Casa Blanca?

La Casa Blanca ha prometido asistencia humanitaria. Sin embargo, la intervención directa del ejército estadounidense no es opción. Ni la administración ni el pueblo estadounidense tienen mucho interés en que el país incursione en otro país.

¿Qué haría la administración en lugar de ello para mantener vigilada la violencia en Libia?

Hay dos opciones básicas:
1. Dejárselo a los libios. El bombardeo de la OTAN fue esencial para derrocar a Gadhafi, pero fue el pueblo libio el que peleó y arriesgó sus vidas en el campo de batalla. Estados Unidos y la OTAN podría seguir asesorando y apoyando al NTC para la reconciliación política y reconstrucción económica, o bien, mantenerse al margen.

2. Enviar un Cuerpo Internacional para mantener la paz en Libia. Dicho cuerpo podría componerse de unos cuantos cientos de policías paramilitares a varios miles de tropas militares. La policía y/o tropas militares podrían venir de Europa o de cualquier parte del Medio Oriente. Su meta sería mantener la paz en Trípoli y otros bastiones leales a Gadhafi, así como supervisar un desarme general. Dicho cuerpo podría permanecer sólo unos meses o quizá más, dependiendo de las condiciones.

El presidente Obama no dijo nada hoy en su discurso respecto al papel que las fuerzas pacificadoras podrían jugar en Libia. Por lo tanto, parece ser que de momento prefiere dejar el asunto en manos de los libios.

Pero ese cálculo podría cambiar rápidamente si el NTC no logra establecer orden. Entonces la pregunta será si las fuerzas pacificadoras que sean enviadas llegarán a tiempo para salvar a Libia de un terrible destino.

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