Hay un número que debería cambiar cómo las empresas mexicanas piensan sus equipos: el año pasado, la contratación de talento mexicano por compañías del exterior creció 53%. No es una tendencia emergente. Es un mercado que ya se reorganizó, y muchas empresas locales todavía no lo vieron.
El talento mexicano ya juega en otra liga
Durante décadas, contratar fue un ejercicio geográfico. Las empresas buscaban cerca porque no había otra opción real. El trabajo remoto rompió esa lógica, pero lo que está pasando hoy va más allá de la flexibilidad: es una competencia abierta por habilidades, sin fronteras y en tiempo real.
Lo que cambia el panorama no es solo que las empresas globales lleguen a México a buscar talento. Es que las propias empresas mexicanas están haciendo lo mismo hacia afuera. Según datos de Deel, la mitad de las pymes del país ya contrata fuera de México. No son multinacionales. Son empresas medianas que entendieron que las mejores habilidades para su negocio pueden estar en cualquier parte.
Esto tiene una consecuencia directa que pocas organizaciones están procesando: los salarios dejaron de ser locales. Cuando un desarrollador en Guadalajara recibe ofertas de empresas en Toronto, Berlín o São Paulo, el mercado de referencia ya no es México. Los entrenadores de inteligencia artificial (IA), por ejemplo, ya alcanzan salarios promedio de 15 dólares por hora en el país, reflejando dinámicas globales, no locales. Las empresas que siguen calibrando compensación solo contra el mercado doméstico van a perder a sus mejores personas sin entender bien por qué.
El desafío no es solo económico. Es de mentalidad. Operar con una lógica global implica repensar procesos de contratación, estructuras de compensación y propuesta de valor para el talento. Implica también aprovechar lo que este mercado abierto ofrece: acceso a habilidades que antes eran inaccesibles por la distancia.
Las empresas que ganen en los próximos años no serán necesariamente las más grandes. Serán las que puedan moverse más rápido, incorporar talento desde cualquier lugar y construir equipos sin que la geografía sea el límite.
El talento mexicano ya opera en esa cancha. La pregunta es si las empresas mexicanas van a jugar el mismo partido.
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Nota del editor: Alan Price es Director Global de Adquisición de Talento en Deel. Las opiniones publicadas en esta columna corresponden exclusivamente al autor.