El nuevo diseño de Twitter demuestra la supervivencia de las páginas web
Pete Cashmore es fundador y presidente ejecutivo de Mashable, un popular blog sobre medios sociales. Escribe una columna semanal sobre redes sociales y tecnología para CNN.com.
Apenas el mes pasado, la revista Wired afirmó que la Web va camino de la perdición, pues cada vez más usuarios abandonan los navegadores y emplean sus páginas favoritas a través de las aplicaciones de los teléfonos inteligentes. Una de las compañías que está dando forma a esta tendencia es Twitter, el sitio de información que se volvió accesible mediante un sinfín de aplicaciones en aparatos móviles y en las computadoras.
La red social anunció esta semana un rediseño importante de su sitio web, en un intento de convertir Twitter.com en un destino web atractivo. ¿Qué pasó con la muerte de la Web en manos de las aplicaciones móviles?
El florecimiento de miles de aplicaciones
La revisión de la página de Twitter es sin duda un cambio en su estrategia. Steven Johnson escribió en la revista Time en 2008 que uno de los hechos que más dice de la plataforma de contenidos es que la mayoría de sus usuarios interactúa con el servicio por medio de un software creado por terceras partes.
Este hecho muestra un modelo mucho más sustentable para las empresas de Internet: en vez de gastar recursos en la creación de aplicaciones, sólo hay que abrir la plataforma a participantes terciarios y dejar que ellos conduzcan el trabajo de investigación y desarrollo de forma gratuita. Con el auge de miles de aplicaciones, el público de Twitter también ha aumentado.
El problema con las aplicaciones
La red social no tardó en darse cuenta de que este modelo tiene un lado oscuro: cuando los usuarios pasan su tiempo interactuando con tu servicio, fuera de tu sitio, no puedes controlar su experiencia, sus pasos en la red.
¿Qué es Twitter? ¿Por qué importa? ¿Cómo debo usarlo? Un sitio web rico y centralizado como Facebook puede responder a estas preguntas de inmediato, presentando sus mejores facetas al usuario. Pero cada vez que un usuario nuevo de Twitter descubre el servicio por medio de su página o gracias a una aplicación, la experiencia del usuario se fragmenta. Esto puede dañar las tasas de retención de clientes y aumentar la confusión de los usuarios.
Competir con el ecosistema
Twitter vio una oportunidad para recuperar el control de los pasos del usuario en Internet, por lo que reaccionó elaborando o comprando aplicaciones para cada plataforma móvil, sobre todo creando un conjunto de aplicaciones "oficiales" de Twitter. Pero esta estrategia dañó el ecosistema de aplicaciones de Twitter. De pronto, los desarrolladores de aplicaciones estaban compitiendo directamente con Twitter.
El lanzamiento de su nuevo sitio podría ser visto como más de lo mismo: su página repleta de aplicaciones ahora compite con los clientes que utilizan Twitter a través de una computadora con TweetDeck o Seesmic.
¿Y qué hay de la publicidad?
Los cínicos podrían añadir que el modelo de desarrollo de terceras partes también es malo para los fines del negocio de Twitter. La publicidad tradicional es mejor cuando se ofrece por medio de un sitio web centralizado, mientras que dar seguimiento al comportamiento del usuario es mucho más sencillo cuando la acción ocurre dentro de tu territorio de control y no se dispersa.
Para algunos, el hecho de que Twitter busque un modelo de ganancias por publicidad más convencional es algo decepcionante. Alex Payne, ex empleado de la red social, lamentó esta semana: "La aceleración de Twitter para adoptar ese modelo de negocios es, a cierto nivel, algo decepcionante. Pero, como accionista y como alguien que quiere ver que la compañía sobreviva y tenga éxito, es la forma más práctica de que Twitter se capitalice en su red sólida y en crecimiento".
El renacimiento de la Web
Parece que a la Web le falta mucho para morir.
Lo que está ocurriendo es que una compañía web que creció con fuerza gracias a su ecosistema de desarrollo está redescubriendo las ventajas de un sitio digital que recopila información: mayor control en la experiencia del usuario y más terreno para los publicistas.