Publicidad

Síguenos en nuestras redes sociales:

Publicidad

La última herramienta tecnológica educativa: una calculadora

El 'viejo' dispositivo, ideal para la educación en México, donde maestros y estudiantes no aprovechan los programas de grandes inversiones
dom 07 noviembre 2010 12:59 PM
calculadora
calculadora calculadora

Pese a los problemas económicos que vivimos, existe un área donde nadie pone peros a la hora de gastar : la tecnología educativa. El gobierno ha invertido masivamente en proyectos como Enciclomedia, que buscó dotar a más de 165,000 salones con equipo audiovisual y que costó más de 16,000 millones de pesos, de acuerdo con un reporte de la Cámara de Diputados .

Y las escuelas particulares no se quedan atrás. De hecho se dice que por lo menos una décima parte del gasto de tecnología en México, tiene que ver con educación; desde laptops para los hijos hasta pizarrones inteligentes para los salones, lo que ha llevado al país a tener una sorprendente cantidad de alumnos usando algún tipo de tecnología educativa en el aula mayor incluso que naciones desarrolladas de la Unión Europea.

Sin embargo, computadoras ni pizarrones son suficientes. Profesores entrevistados durante un evento organizado por la Dirección General de Educación Secundaria Técnica en el DF el pasado septiembre dan cuenta de lo que sucede en el terreno: computadoras sin software o en las que por política no se les permite instalar ningún programa; falta de capacitación, carencia de conectividad , por no hablar de la responsabilidad de albergar miles de pesos en equipo, que en ocasiones se ubica en zonas de alta criminalidad.

Pero hay más: Una vez instalada la computadora, ¿qué contenidos deben impartirse allí?, ¿la tecnología mejora el rendimiento académico?, ¿cómo asegurarse que el alumno le está sacando jugo a la tecnología y no chateando o metido en alguna red social?

Así, la empresa japonesa Casio ha lanzado un programa denominado Laboratorios de Matemáticas inicialmente en las ciudades de México Guadalajara y Monterrey con el fin de capacitar a profesores de matemáticas en el uso de calculadoras y la dotación de estos dispositivos a los alumnos.

De acuerdo con Sato Kensuke, director general de Casio en México, las ventajas de dotar a escuelas con estos dispositivos son muchas, “el costo de una calculadora es menor a mil pesos, decenas de ellas pueden almacenarse en una caja y sirven para una cosa muy específica (enseñar matemáticas) por lo que no pueden emplearse en usos no académicos”.

Publicidad

Y aunque Casio le interesa esto por ser una empresa productora de calculadoras, dicho programa se presenta muy pertinente cuando, de acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) menos del 1% de los estudiantes de México pueden presumir una competencia sobresaliente en matemáticas frente a naciones como Corea del Sur donde la proporción llega al 27%.

Claro, las calculadoras no están hechas de aluminio, no tienen interfase gráfica, no almacenan archivos MP3, no aceptan aplicaciones y ni siquiera hacen otra cosa que no sea trabajar con números (lo cual suena como la antítesis del iPhone ).

Sin embargo, dado lo difícil que es introducir tecnología en las aulas (Enciclomedia no pudo acreditar su utilidad bajo estándares científicos y en 2009 el proyecto fue disuelto) no sería mala idea volver a lo básico y sacar del cajón de los trebejos la vieja calculadora que ayudó a papá o al tío a sacar sus exámenes de contabilidad en sus años de juventud.

TechRoom
Suscríbete a nuestro newsletter de tecnología

Ve a tu email y consulta tu suscripción

Ha ocurrido un error, por favor inténtalo más tarde

Publicidad