Publicidad
Publicidad

5 datos sobre el medio siglo de la Ley de Moore

La ley dice que un chip duplica su capacidad de procesamiento sin modificar su costo y espacio; ideada por Gordon Moore, ha servido de base para dar vida a las PC, ‘smartphones’ y vestibles.
Una de estas pastillas contiene miles de millones de transistores. (Foto: Cortesía Intel)
Intel oblea (Foto: Cortesía Intel)

La ley de Moore, que ha permitido el nacimiento de las computadoras personales, los teléfonos, relojes, termostatos o hasta sartenes inteligentes, cumple este domingo 50 años de vigencia.

Creada por el fundador de la firma de microprocesadores Intel, Gordon Moore, la ley, mejor definida como observación, fue publicada el 19 de abril de 1965 en la revista de electrónica Electronics Magazine.

Moore aseguró en ese entonces que el número de transistores en un chip duplica su promedio cada 18 meses, ampliando su capacidad de procesamiento pero sin modificar su costo y espacio.

La teoría de Moore ha logrado mantenerse vigente hasta la fecha, permitiendo a firmas como Intel, Samsung, AMD, Qualcomm y otros desarrolladores crear transistores cada vez más pequeños.

Los proliferación de estas piezas electrónicas, hoy invisibles al ojo humano, han permitido la evolución de todos los sistemas de cómputo en la sociedad y el desarrollo de nuevos productos impulsados tecnológicos.

“Es un error frecuente pensar en la Ley de Moore como una aplicación exclusiva del mercado de computadoras. Los procesadores de silicio se aplican a una gran variedad de productos: smartphones, relojes, anteojos, joyas, prendas de vestir, electrodomésticos, videojuegos, automóviles y sistemas de seguridad”, dijo el presidente de Intel para América Latina, Steve Long, en un comunicado.

Publicidad

Estos ejemplos demuestran cómo sería el mundo si la ley de Moore no se hubiera mantenido durante estas cinco décadas.

1. ¿Gadgets de bolsillo? Imposible

Si un teléfono Android actual se fabricara con un microprocesador de 1971, el chip tendría que ser del tamaño de un lugar de estacionamiento, según estimaciones de Intel.

En 1974, el primer teléfono móvil, el Dynatec, tenía 25 cm de largo y 7 cm de ancho, pesaba 794 gramos y se comercializaba por alrededor de 4,000 dólares. Era exclusivamente para hablar por teléfono.

Publicidad

Actualmente, el iPhone 6 Plus, uno de los teléfonos inteligentes y costosos del mercado, tiene un peso de 172 gramos, un ancho de 7.1 milímetros, se vende por alrededor de 15,000 pesos.

Así, los teléfonos inteligentes, pero más aún los relojes o vestibles como lentes o pulseras serían físicamente imposibles de crear.

2. Poder de hormíga

Uno de los primeros procesadores de Intel, el 4004, de 1971, tenía 4 kilobytes (KB) de memoria, 2,300 transistores y operaba a un frecuencia de reloj (CPU) de 740 Khz. En comparación los procesadores actuales de Intel Core i5 son 3,500 veces más rápidos, 90,000 veces más eficientes en su consumo de energía, con 1,300 millones de transistores y operan con un CPU de 2.0 a 3.8 Ghz.

Publicidad

3. Ni PC, ni Mac

Sin la Ley de Moore, el cómputo personal o la telefonía inteligente jamás se habrían hecho realidad.

La Cray-1, un de las primera supercomputadoras en el mundo, tenía en 1976 un costo promedio de entre cinco y ocho millones de dólares, pesaba 5.5 toneladas y ocupaba el espacio completo de una habitación.

El poder de cómputo de la Cray-1 era de 160 millones de operaciones de puntos flotantes por segundo (flops, por sus siglas en inglés) y tenía 8 MB de memoria.

Publicidad

En contraste, “las computadoras personales más básicas de la actualidad pueden realizar 10 veces más operaciones de flops en un segundo y tienen 100 veces más de memoria, al tiempo que cuestan una fracción de la Cray-1.

4. Economía de escalas

Los primeros transistores eran el tamaño de la goma de la punta de un lápiz. Sin embargo, hoy firmas como Intel, Qualcomm, AMD y otras desarrollan sus procesadores a escala nanométrica, es decir, una mil millonésima parte de un metro.

¿Qué tan pequeño es lo pequeño? De acuerdo con la Iniciativa Nacional de Nanotecnología de Estados Unidos, un nanómetro es lo que crece la uña de un ser humano en un segundo. Un cabello humano, por ejemplo, tiene un ancho de entre 80,000 y 100,000 nanómetros.

Publicidad

Los transistores modernos son tan pequeños como 70 nanómetros. Según Intel cerca de seis millones de transistores tipo tri-gate cabrían en el punto final que se puede leer al final de esta oración.

“Para ver un único transistor, este tendría que ampliar un único chip al tamaño de una casa real de un casa”, explica Intel.

5. Si Moore aplicara para todo

Intel imaginó qué pasaría si la teoría de Moore aplicara para el resto de las industrias. En esta hipótesis, un viaje a la luna se podría realizar en un minuto, en lugar de tres días, y un vuelo entre Nueva York y Nueva Zelanda se podría completar en el tiempo que tardas en abrocharte el cinturón de seguridad.

Publicidad

Si los autos redujaran su tamaño como lo hicieron los transistores, tendríamos vehículos tamaño hormiga. En el sector de construcción, si los precios de los rascacielos disminuyera su precio al ritmo de la Ley de Moore, una persona podría comprar uno por menos de lo que invierte en una PC.

“Si los precios de las viviendas disminuyeran en la misma proporción que los transistores, una persona podría comprar una casa al precio de un caramelo”, imaginó Intel.

¿Quieres enterarte de lo más reciente de la tecnología?
Entrevistas, noticias y reseñas sobre los últimos gadgets e innovaciones.

has quedado suscrito al newsletter.

Ha ocurrido un error, por favor inténtalo más tarde.

Publicidad