La fusión llega en un momento en que la financiación para la expansión de la IA, impulsada por las grandes empresas tecnológicas, comienza a mostrar señales de tensión.
Musk dijo que SpaceX planea lanzar una constelación de satélites que funcionen como centros de datos en órbita, aprovechando la energía solar en el espacio para atender la creciente demanda de electricidad para la computación de IA.
"Al aprovechar directamente una energía solar casi constante, con escasos costos de operación y mantenimiento, estos satélites transformarán nuestra capacidad de escalar el cómputo", añadió Musk.
SpaceX aspira a lanzar un millón de satélites que operen como centros de datos utilizando su cohete Starship. Según la empresa, este cohete pronto alcanzará un ritmo de un lanzamiento por hora con 200 toneladas de carga útil por vuelo.
El comunicado no reveló los términos financieros de la operación.
El acuerdo entrelaza aún más el vasto imperio empresarial de Musk, que ya incluye el fabricante de automóviles Tesla y la plataforma de redes sociales X, antes Twitter.