"Lo que comenzó como un problema de componentes el año pasado, ahora es un problema de demanda en toda regla", explicó Shilpi Jain, analista senior de Counterpoint Research. La especialista señaló que los teléfonos de gama baja y media, los más sensibles al incremento en los costos de fabricación, "se vuelven estructuralmente inviables a los precios anteriores", lo que está obligando a las marcas a elevar precios, reducir lanzamientos o extender la vida comercial de modelos de generaciones previas.
Ese fenómeno global ya comienza a reflejarse en México.
Analí Galvan, senior analyst de IDC, explicó que además de incrementar costos, la escasez de memorias cambiará la oferta de dispositivos que llegarán al mercado en los próximos meses.
"Vamos a ver lanzamientos con especificaciones muy similares a los anteriores, pero con un ticket más alto. También vamos a ver portafolios más compactos", señaló la analista.
La razón, explicó, es que los fabricantes buscarán concentrar la producción en los equipos que ofrecen mejores márgenes de ganancia, dejando de lado algunos modelos menos rentables.
El mayor impacto recaerá precisamente sobre los teléfonos de entrada, un segmento que durante años impulsó el crecimiento del mercado mexicano.
"Vamos a ver lanzamientos con especificaciones muy similares a los anteriores, pero con un ticket más alto. También vamos a ver portafolios más compactos", señaló la analista.
La razón, explicó, es que los fabricantes buscarán concentrar la producción en los equipos que ofrecen mejores márgenes de ganancia, dejando de lado algunos modelos menos rentables.
El mayor impacto recaerá precisamente sobre los teléfonos de entrada, un segmento que durante años impulsó el crecimiento del mercado mexicano.
"La contracción principal que vamos a estar viendo va a ser en los equipos de menos de 4,000 pesos. Va a haber menos disponibilidad de esos equipos", anticipó Galvan.
Aunque esos dispositivos no generan el mayor valor para las marcas, son un sostén importante para sus ventas. La consultora The Competitive Intelligence Unit (The Ciu) estima que la gama media concentra 67.9% de los smartphones en México y la gama baja otro 15%, es decir, 82.9% en conjunto, mientras que la gama alta representa 17.1% de la base instalada.
Para los consumidores, esto significa menos opciones de compra en los rangos de precio más bajos, además de incrementos en los precios de nuevos lanzamientos. IDC también prevé que los fabricantes y distribuidores impulsen con mayor fuerza esquemas de financiamiento, programas de intercambio, equipos reacondicionados y modelos de generaciones anteriores para mantener la demanda.
Counterpoint coincide en que la industria ya comenzó a modificar su estrategia y señala que algunas empresas han optado por trasladar el aumento de costos al consumidor; otras mantienen promociones agresivas para conservar participación de mercado, mientras que varias reducen la cantidad de modelos disponibles y priorizan dispositivos con mayores márgenes.