En México, las empresas apuestan cada vez más por la tecnología para mejorar sus procesos. Aunque el metaverso perdió impulso como apuesta empresarial, las simulaciones de realidad virtual mantienen aplicaciones concretas en escenarios concretos para evitar accidentes de camiones de chatarra que pueden costar de 40,000 hasta 60,000 pesos por cada caja dañada.
Una empresa mexicana usa realidad virtual para reducir accidentes y costos industriales
De acuerdo con la empresa global de investigación de mercado Fortune Business Insights , el tamaño de mercado mundial de RV en el sector manufacturero se valoró en 6,980 millones de dólares en 2025 con una previsión de crecimiento de 8,660 millones dólares en 2026, por lo que Carlos Franco, CEO de Fyware, estima que en dos años será difícil encontrar empresas industriales que no utilicen esta tecnología en sus procesos.
La idea es que los trabajadores se capaciten en un simulador que reproduce el manejo de la grúa para anticipar riesgos y evitar choques durante el penduleo. La RV lleva a los operarios a sentir que están “en la comodidad de una oficina con aire acondicionado cuando se suben al simulador”, mencionó Carlos Franco.
Fyware se fundó en 2017 en México y desde entonces ayuda a las organizaciones a capacitar al personal y mejorar la seguridad operativa a través de simulaciones de realidad virtual, aumentada y mixta para el sector industrial.
Cuenta con 750 proyectos para más de 130 clientes en 16 países, entre sus principales clientes están la brasileña Gerdau y la mexicana Corsa, una de las empresas productoras de acero más importantes del país.
Gerdau Corsa observó que otras acereras en Estados Unidos utilizaban realidad virtual para simular accidentes, por lo que, al regresar al país, contactaron con Fyware, quienes vieron que era posible hacer un simulador para una grúa de garra (Liebherr).
La empresa brasileña empezó en 2018 con un simulador de grúa para manejo de chatarra y hoy ya cuenta con 11 módulos, por lo que la planta reporta 10 horas de simulador al mes por cada empleado y cero paros de producción para capacitar.
Evitar accidentes y omitir la visita al IMSS
En la industria de manufactura puede haber accidentes letales al manejar material peligroso, incluso pueden ocurrir explosiones. De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se calcularon 617,872 accidentes durante 2023 y principios de 2024, a su vez, tres de cada 100 empleados sufren un accidente laboral en este sector por lo que hay más de 100,000 accidentes al año.
En promedio se registran más de 274 accidentes laborales por día, Por ello, Fyware centra su estrategia en capacitar a los trabajadores antes de que enfrenten situaciones de riesgo. “Preparamos a la gente antes de que pongan un pie en la grúa”, dijo Franco.
El fundador explicó que entre los gastos se incluyen los daños a maquinaria, merma, reclamos de clientes, paros de línea, la capacitación directa, el sombreado, la curva de aprendizaje, y los accidentes, desde días perdidos hasta lesiones graves o una fatalidad, “que además te suben la prima de riesgo con el IMSS”, comentó Franco.
Franco ejemplificó con una empresa japonesa que sufrió cuatro accidentes en un año y convirtió cada uno en una experiencia inmersiva de dos o tres minutos, en la que los trabajadores revivieron la situación desde la perspectiva de quien la sufrió. Con eso reemplazaron el video que normalmente se usa en las pláticas de seguridad. Otro caso es una empresa de electrodomésticos de línea blanca que usó el simulador de montacargas ya no como curso, sino como filtro para el puesto.
“El que no pasa el simulador no opera”, explicó Carlos Franco, y comentó que a los tres meses reportaron cero accidentes con montacargas. Los nombres de las empresas se mantienen en anónimo por petición del fundador.
Los errores pueden costar hasta 20 millones de pesos al año
“Cuando vemos el estudio de retorno, lo primero que sale es cuánto están gastando hoy las empresas en errores, y en la industria eso sube fácilmente a 15 o 20 millones de pesos al año”, mencionó Carlos Franco.
La capacitación inmersiva puede reducir hasta 60% los costos frente a los métodos tradicionales, pero el retorno de la inversión depende de los procesos y costos de cada empresa. Inclusive, el fundador mencionó como ejemplo un proyecto realizado en 2025 con una compañía que destinaba 17 millones de pesos anuales a atender errores e ineficiencias, por lo que la implementación permitió ahorrar entre 3.9 y 4.2 millones de pesos al año.
En las industria de laconstrucción, manufactura y logística, los trabajadores toman sus cursos, firma su lista, pasa su examen, y aun así llega a la máquina sin haberla tocado nunca porque la maquinaria no puede detenerse para que un trabajador practique, el manual en papel tampoco ayuda mucho, “una foto tomada de lejos y borrosa no te enseña un proceso”, insistió Carlos Franco, refiriéndose a que trabajadores prefieren en la actualidad instrucciones de trabajo digitales a aquellas que son en papel.