La princesa Diana, una mujer que cambió los códigos reales a través de la moda

A casi dos décadas de su muerte, la princesa de Gales aún es recordada por romper con los estrictos protocolos de la realeza.
Lady Di Durante la entrevista, Diana sorprendió a la nación al admitir una aventura y dar detalles de su fallido matrimonio con el heredero al trono, el príncipe Carlos. (Foto: JAMAL A. WILSON/AFP)

La princesa Diana de Gales se convirtió en un símbolo del buen vestir al revolucionar los códigos que tenía la familia real haciendo uso del talento de grandes diseñadores.

A casi 20 años de su muerte, Lady Di fue la primera en cobrar conciencia de que la ropa que usaba en los eventos tenía un gran poder comunicativo.

"Aprendió rápidamente a usar la moda como instrumento para transmitir mensajes y promover causas", explicó Libby Thompson, comisaria de la exposición Diana: Her Fashion Story, que puede verse en la que fue su residencia, el palacio londinense de Kensington.

Falleció el 31 de agosto de 1997 en el hospital de la Pitié-Salpêtrière en París, Francia.

"La princesa aprendió a conseguir que su vestuario dijera lo que ella no podía decir, y colaboró estrechamente con diseñadoras como Catherine Walker para cuidar su personalidad a través de la ropa", declaró Sophie Goodwin, directora de moda de la revista Tatler, al diario The New York Times.

Al visitar hospitales, vestía con colores luminosos para parecer cálida y accesible y en sus visitas al extranjero usaba prendas inspiradas en los colores nacionales, como el vestido blanco con topos rojos que lució en Japón en 1986.

Eligió no llevar guantes, como hacía y sigue haciendo su suegra, la reina Isabel II, "porque le gustaba entablar contacto con la gente", explicó Goodwin.

Las fotos de la princesa estrechando la mano a unos enfermos de sida en 1987 ayudaron a acabar con ciertos mitos que rodeaban a la enfermedad, como el del contagio por el mínimo contacto.

La mujer más fotografiada de su tiempo entendió las reglas del vestir de la realeza, pero no temía forzar sus límites.

Fue la primera en llevar pantalones en un acto vespertino y usaba vestidos negros de noche, un color que la Casa Real reserva para los momentos de duelo.

Diana ayudó además a modernizar el vestuario de la realeza, con vestidos que causaron una honda impresión, como el de terciopelo azul que usó en una cena en la Casa Blanca en 1985.

Con este vestido, Diana bailó con el actor estadounidense John Travolta la canción You Should Be Dancing, de la película Saturday Night Fever, que él protagonizó. El vestido fue vendido por 240,000 libras (318,000 dólares) en una subasta en 2013.