Los niños necesitan porciones específicas de nutrientes para su desarrollo
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), un infante de dos años suele pesar entre 11 y 14 kilogramos, cifra que establece su necesidad proteica diaria en unos 14 gramos.
NIDO® fomenta la nutrición adecuada de los niños mexicanos para contribuir al crecimiento de generaciones más sanas. (Cortesía)
En los niños, a partir de los 12 meses, la velocidad de crecimiento parece estabilizarse, pero su cuerpo está duplicando nuevamente su peso y aumenta su estatura en otro 50%.
Como el objetivo durante esa etapa es ganar masa muscular y reducir gradualmente el porcentaje de grasa, de ahí la importancia del consumo de proteínas.
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Contrario al mito popular, consumir más macronutrientes no siempre se traduce en más músculo. Además, es importante notar que los requerimientos nutricionales de los adultos no se aplican de la misma forma en los niños.
Bajo esta premisa, Verónica Copka , experta en Nutrición de NIDO® señala que integrarlos a la dieta familiar de forma inmediata y sin guía puede poner en riesgo su desarrollo óptimo.
“Un exceso de aporte proteico en esta etapa no se convierte en músculo. En los niños se metaboliza como grasa corporal y somete a los riñones a una carga de trabajo innecesaria. Una nutrición especializada asegura que el crecimiento sea lineal y saludable”, destacó la especialista.
NIDO® Kinder 1+ ayuda a reforzar defensas del sistema inmunológico, respiratorio y la motricidad.(Cortesía)
Nutrición especialmente diseñada para los niños
Según estadísticas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el peso promedio a los dos años oscila entre los 11 y 14 kilogramos, lo que implica un requerimiento diario de aproximadamente 14 gramos de proteína.
En sintonía con ello, los especialistas recomiendan que, tras el primer año, se consuman dos porciones de leche al día.
Sin embargo, NIDO® plantea que, al integrar leche de vaca —que aporta unos ocho gramos por porción—, tan solo dos vasos bastan para superar el límite diario total.
Esto deja prácticamente "cero espacio" para los nutrientes provenientes de alimentos sólidos esenciales como carne, huevo o leguminosas.
Para evitar esta sobrecarga y asegurar un desarrollo equilibrado, los productos especializados se vuelven el mejor aliado de los padres.
En este sentido, opciones diseñadas para esta etapa, como NIDO® Kinder 1+ o su versión deslactosada, aportan entre cuatro y cinco gramos de proteína por porción.
Este balance permite que el pequeño reciba los beneficios del lácteo sin exceder los niveles recomendados, facilitando así la integración de una dieta variada y completa para la salud digestiva.